Título Original: Fa Yeung Nin Wa (In The Mood For Love)
Título Traducido: Deseando Amar
Año: 2000
Duración: 95 Minutos
País: Hong Kong
Director: Wong Kar-Way
Guión: Wong Kar-Way
Música: Michael Galasso
Fotografía: Christopher Doyle, Mark Li Ping-Bing
Reparto: Tony Leung Chiu Wai, Maggie Cheung, Ah Ping, Rebecca Pan, Siu Ping-Lam, Liu Chum, Chan Man-Lui, Koo Kam-Wah, Yu Hsien.
Productora: Block 2 Pictures / Paradis Films / Jet Tone Production
Género: Romance / Drama
Sinopsis: Hong Kong, 1962. Chow, redactor jefe de un diario local, se muda con su
mujer a un edificio habitado principalmente por residentes de Shanghai.
Allí conoce a Li-zhen, una joven que acaba de instalarse en el mismo
edificio con su esposo. Ella es secretaria de una empresa de exportación
y su marido está continuamente de viaje de negocios. Como la mujer de
Chow también está casi siempre fuera de casa, Li-zhen y Chow pasan cada
vez más tiempo juntos y se hacen muy amigos. Un día, ambos descubrirán
algo inesperado sobre sus respectivos cónyuges.
Con esta película de Wong
Kar-Wai -Chungking Express (1994), My Blueberry Nights (2007)- no puedo ser
objetivo, me maravillo la primera vez que la vi y me sigue fascinando a día de
hoy, es superior a mí, cada vez que la veo me sigue dejando loquísimo. El guion
-aunque hay mucha improvisación- nos presenta a Chow Mo-wan (Tony Chiu Wai
Leung) un editor periodístico que se muda a una nueva casa -mejor dicho a la habitación
de una casa-, con su joven esposa. Al mismo tiempo la señora Chan (Maggie
Cheung) se muda al mismo edificio junto a su marido, un ejecutivo que está
constantemente de viaje por motivos profesionales. Debido a que el marido de la
señora Chan y la mujer de Chow casi nunca están en casa, Su Li-Zhen (la señora
Chan) y Chow entablan poco a poco una relación de amistad; comparten cenas, dan
largos paseos, incluso escriben un libro a dos manos, etc... Los días pasan
entre charlas y noodles y llega un día en el que los dos se dan cuenta de que
no pueden obviar durante más tiempo el hecho de que las largas ausencias de sus
respectivos cónyuges se deben a que están teniendo una relación sentimental a
espaldas de estos.
Como decía, no puedo ser objetivo, seguro que se le pueden achacar montones de
fallos o problemas a la película, esto va por gustos, pero para mí no tiene
ninguno -o casi ninguno-, me parece absolutamente brutal en todos los sentidos,
empezando por la propia historia de estos dos personajes, las actuaciones de
ambos -premio al mejor actor para Tony Leung en Cannes-, la elección del
director de no mostrarnos las caras de los infieles, la fotografía de la película
que es absolutamente acojonante, así como la ambientación y atmosfera -la
historia transcurre en el Hong Kong de los 60- con unos escenarios apabullantes
pese a ser muy minimalistas; dos casas, el trabajo y alguna calle, la utilización
de la luz durante todo el metraje y sobre todo la elección de los planos por
parte del director, pura poesía, no hay ningún tiro de cámara que resulte
obvio, todo está calculado al milímetro para fascinar visualmente, cada escena,
cada plano, cada movimiento de cámara tiene su aquel, es jodidamente
apabullante a nivel visual, el continente de esta película es de lo mejorcito
que he visto en mi vida, todo tiene una delicadeza y una sensibilidad ante la
que es imposible no claudicar y, para colmo nos meten en vena una banda sonora
de puto lujo, desde los temas instrumentales hasta esas versiones de Nat King
Cole de Aquellos Ojos Verdes, Te Quiero Dijistes o Quizás, Quizás, Quizás. Cada
vez que suena la música se me ponen los pelos como escarpias. En fin, un peliculón
con todas las letras, una historia de amor contada a través de miradas fugaces
y de gestos mínimos, un pequeño roce, una caricia furtiva, una mirada de
soslayo... Chow y la señora Chan no quieren caer en los mismos errores que sus
respectivas parejas, ellos no son así, pero los sentimientos entre ellos son
inevitables, intentan luchar contra ellos, pero el camino iniciado es
complicado de desrecorrer, solo la distancia puede hacer que no acaben siendo
como sus parejas, así que alguien deberá poner tierra de por medio, pero claro,
con el paso del tiempo cuando quieres recuperar ese amor no consumado puede que
ya no de tiempo, Ayyy... puede que estemos ante una de las historias de amor más
tristes -o más bonitas- del cine. Obra maestra.
10 / 10

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