Título Original: Casanova
Año: 2005
Duración: 108 Minutos
País: Estados Unidos
Director: Lasse Hallström
Guión: Tom Stoppard, Michael Cristofer, Jeffrey Hatcher, Kimberly Simi
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Oliver Stapleton
Reparto: Heath Ledger, Sienna Miller, Jeremy Irons, Oliver Platt, Charlie Cox, Natalie Dormer, Lauren Cohan, Lena Olin.
Productora: Touchstone Pictures
Género: Drama de Época / Comedia / Romance
Sinopsis: Casanova, el seductor más famoso del mundo, el maestro del disfraz y del
arte de la seducción, al que ninguna mujer se le resiste, conoce a
Francesca, una bella veneciana, que lo rechaza sin contemplaciones. Por
medio de una serie de estratagemas y cambios de identidad, consigue
finalmente que Francesca se interese por él. Pero, en esta ocasión, no
sólo está en juego su vida y su reputación, sino también su única
oportunidad de alcanzar el amor.
No me daba muy buena espina
esta Casanova de Lasse Hallström -Chocolat (2000), La Pesca Del Salmon En Yemen
(2011)- pero aun así decidí darle una oportunidad (craso error). Heath Ledger
protagoniza esta comedia ligera y superflua con toques de aventura y romanticismo
basada en el mítico seductor Casanova, entre ligoteos y fornicios el bueno de
Casanova se enamora perdidamente de Francesca (Sienna Miller), una joven y
culta señorita que no caerá rendida ante sus encantos como todas las demás,
entre medias de este affaire Casanova deberá lidiar con la inquisición aquí
representada por el obispo Pucci (Jeremy Irons) que anda tras él para poder
ajusticiarlo en la horca por fornicador, hereje y varias ignominias mas. Se le
ha intentado dar un tono cómico a la película por parte de guionistas (cuatro
ni más ni menos) y director pero es tan irrisorio que la película acaba
convertida en un suntuoso despropósito con aire de ópera bufa, un vodevil
carente de dramatismo y por supuesto alejado de toda verosimilitud histórica.
Lo único destacable de la película, además de la actuación de Ledger, es la
siempre potente -a nivel analístico- presencia de Sienna Miller y la
espectacularidad visual de Venecia, que luce deslumbrante y colorida gracias a
un gran diseño de producción, un vestuario cojonudo y a la fotografía de Oliver
Stapleton, pero todo este suntuoso diseño no puede camuflar sus fallos, es
sosa, sin ningún tipo de conflicto, está repleta de clichés, no divierte y se
supone que ese era su comedido, como comedia romántica falla estrepitosamente y
el personaje de Casanova no está a la atura. Como decía al principio, la película
no me daba buena espina y así ha sido. En fin, que para verla una vez sin
esperar nada vale, pero esto no aguanta un segundo visionado ni a la de tres.
Prescindible.
5 / 10

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