Título Original: The Violent Men
Título Traducido: Hombres Violentos
Año: 1955
Duración: 96 Minutos
País: Estados Unidos
Director: Rudolph Maté
Guión: Harry Kleiner (Novela: Donald Hamilton)
Música: Max Steiner
Fotografía: W. Howard Greene, Burnett Guffey
Reparto: Glenn Ford, Barbara Stanwyck, Edward G. Robinson, Dianne Foster, Brian Keith, May Wynn, Warner Anderson, Lita Milan, James Westerfield.
Productora: Columbia Pictures
Género: Western
Sinopsis: Lew Wilkinson es un ganadero que poco a poco ha conseguido apoderarse de
todo el valle, contando con el apoyo de su mujer Marta y de su hermano
Cole. El único que se opone a sus ambiciones es el joven ganadero John
Parrish. Pero Judith, la hija de Wilkinson, se enamora de Parrish y
busca su ayuda cuando decide escaparse de casa.
John Parrish (Glenn Ford)
es un ex capitán de la Unión que una vez finalizada la guerra vuelve a su
rancho para sanar una herida en el pulmón, una vez curado su único deseo es
vender el rancho y marcharse junto a su prometida hacia el este ya que está
cansado de la vida de granjero y ganadero, para eso deberá vender su rancho y
el único capaz de comprárselo es Lew Wilkinson (Edward G. Robinson) un cacique
de la zona que está comprando todas las tierras ya sea mediante dinero o
mediante extorsión o asesinato, Parrish no quiere meterse en líos, solo desea
vender por un precio justo y darse el piro pero Wilkinson junto a su hermano
Cole (Brian Keith) le ofrecen calderilla por su rancho y le dicen que tiene
veinticuatro horas para vendérselo o irán a por él, Parrish se niega en redondo
pero a las pocas horas Cole, auspiciado y dirigido por la mujer de Wilkinson,
Martha (Barbara Stanwyck) con la que mantiene un affaire a espaldas de su
marido asesina a uno de los empleados de Parrish, haciendo que este junte a un
grupo de granjeros y se disponga a proteger sus propiedades a tiro limpio si es
necesario.
Entretenido western –aunque
para mí no de los mejores- dirigido por Rudolph Maté -Estación Únion (1950), Cuando Los Mundos Chocan (1951)- e interpretado por grandes
mitos como Glenn Ford -El Tren De Las 3:10 (1957), Cimarrón (1960)-, Edward G. Robinson -Perdición (1944), Perversidad (1945)- o Barbara Stanwyck -El Otro Amor (1947), Las Furias (1950)-, que ejerce de
Femme Fatale al más puro estilo del cine negro pero trasladado al western. La película
pese a durar 90 minutos se me ha hecho un poco pesada, quizás sea el ritmo que
no es muy dinámico porque en lo que se refiere a argumento, pese a estar más
trillado que un pavo en acción de gracias es bastante atractivo, como punto
fuerte tenemos los geniales escenarios naturales rodados en Cinemascope y las
buenas interpretaciones de los actores principales, la trama pese a ser un
western también desarrolla un dramón familiar lleno de venganzas y traiciones, así
que no estamos ante el típico western de tiros y mas tiros, aquí hay algo más,
pero pese a todos los puntos positivos la película no ha llegado a
convencerme.
4 / 10

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