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sábado, 7 de enero de 2017

Naked Vengeance (1985)


Título Original: Naked Vengeance
Título Traducido: Venganza Desnuda
Año: 1985
Duración: 75 Minutos
País: Estados Unidos / Filipinas
Director: Cirio H. Santiago
Guión: Reilly Askew, Anthony Maharaj.
Reparto: Deborah Tranelli, Kaz Garas, Carmen Argenziano, Bill McLaughlin, Ed Crick, George E. Mahlberg, Nick Nicholson, Don Gordon Bell, David Light, Steve Roderick.
Productora: D.S. Pictures / M.P. Films / Manson International / Westbrook
Género: Acción / Drama
Sinopsis: Una bella mujer busca venganza tras una tragedia sufrida por su familia.

Carla Harris (Deborah Tranelli) es una ex actriz que ahora vive felizmente casada junto a Mark (Terrence O´Hara). Cierto día, tras salir de un restaurante al que han ido a celebrar su aniversario son testigos del ataque e intento de violación de un hombre sobre una mujer, Mark corre en su ayuda pese a que Carla intenta detenerlo y durante la refriega el ladrón mata de un disparo a Mark. Pese a que hay más testigos, la asaltada incluida, nadie quiere saber nada del asunto por miedo a represalias, así que la policía no puede hacer nada. Carla que se siente frustrada y le atormenta lo ocurrido decide dejar su casa e instalarse por un tiempo en casa de sus padres creyendo que el cambio de aires le irá bien, pero nada más llegar a su antiguo pueblo no hace más que toparse con desgraciados que intentan trajinársela; en la gasolinera del pueblo se encuentra con un viejo conocido del colegio que le propone "divertirse", en la carnicería el propio carnicero tras atenderla le viene a decir que él tiene el mejor "buey" del pueblo, luego acude a un bar a tomarse algo para despejarse y el propio barman intenta meterle la lengua hasta la campanilla así que se da el piro del bar, pero en el parking se topa de nuevo con el carnicero y este intenta metérsela ahí mismo, consigue huir y al llegar a casa y al empezar a desnudarse para ponerse el pijama pilla a un jovenzuelo llamado Timmy espiándole tras la ventana. 
Al día siguiente decide ir a decírselo al Sheriff pero este pasa un poco del tema diciéndole que no se lo tome tan a pecho. Pero mira tú por dónde que todos estos gamberros son coleguitas y se reúnen por las noches en el bar y entre birra y birra llega el consabido "¡Zorra, que buena esta! me gustaría ir a darle una lección!" En fin, que no se lo piensan mucho y los seis coleguitas deciden ir a casa de Carla y violarla, mientras están en plena faena aparecen los padres de ella que se habían ido a pasar el fin de semana fuera pero han vuelto antes para darle una sorpresa, al encontrarse el percal el padre empuña una escopeta pero durante el rifirrafe con uno de los violadores esta se dispara y revienta a la madre, acto seguido hacen lo propio con el padre y lo mandan a la tumba de un escopetazo en el vientre. Timmy que tan solo pretendía ir a espiarla decide ir a contárselo todo a la policía, pero antes de que salga por la puerta lo matan y creyendo que Carla también a muerto deciden limpiar las huellas y preparar la escena del crimen para que parezca que fue Timmy quien los asesino antes de morir abatido por el padre. 
En fin, que la película no lleva ni media hora y a la pobre Carla le han asesinado al marido, a los padres y la han violado ¡Jackpot! Tras ser ingresada en un hospital psiquiátrico decide darse a la fuga y viendo que las autoridades no hacen nada emprende ella misma una sangrienta cacería de los hombres que le han jodido la vida. 
Hacía tiempo que no me metía entre pecho y espalda una peli de estas cutres de venganza y que mejor manera de hacerlo que de la mano del director filipino Cirio H. Santiago -Puño Desnudo (1981), Furia Enjaulada (1983), Ruedas de Fuego (1985)-, especialista en cine de baratillo, con profusión de explosiones, tetas y especialistas sin seguro. Bajo el lema "Destrozaron su mundo... ahora ella quiere justicia... ¡Y venganza!" Santiago nos ofrece una película de venganzas en la estela de El Justiciero de la Ciudad (Michael Winner, 1974) de Charles Bronson, pero más cercana a las secuelas de la Cannon que a esta primera parte. 
De los medios de producción mejor no hablar porque estando ante la típica producción barata, sin medios y rodada en Filipinas poco se puede decir, todo es cutre, desde los escenarios, pasando por el vestuario, la ambientación, la banda sonora -aunque salvaría el tema principal que es rollito AOR y mola- y acabando por los actores, siendo la mitad filipinos. Pero vamos, que si queréis informaros mas sobre estas producciones hechas en Filipinas os recomiendo que veáis el divertido documental Machete Maidens Unleashed! (Mark Hartley, 2010) en el que explican cómo se rodaban y bajo qué condiciones estas películas. Aun así y sabiendo lo que estás viendo hay que decir que la película entretiene -por lo menos a mi- y se deja ver muy bien gracias a su escasa duración -no llega a la hora y cuarto- y a su ritmo endiablado, el director sabe lo que quiere contar y va directo al grano sin florituras ni rellenos. En resumen, una película de serie B que si eres fan de la acción ochentera y el cine de venganzas en particular te hará pasar un rato bastante entretenido. Eso sí, siempre sabiendo lo que estás viendo.

5.5 / 10 


 

jueves, 5 de enero de 2017

The Last American Virgin (1982)


Título Original: The Last American Virgin
Título Traducido: El Último Americano Virgen
Año: 1982
País: Estados Unidos
Director: Boaz Davidson
Guión: Boaz Davidson
Música: Mark Allen
Fotografía: Adam Greenberg
Reparto: Lawrence Monoson, Diane Franklin, Steve Antin, Joe Rubbo, Louisa Moritz, Brian Peck, Kimmy Robertson.
Productora: Golan-Globus Productions / MGM
Género: Comedia / Drama
Sinopsis: Rick es el "Adonis" de los sueños de cada chica, y él lo sabe. David es el alegre de la escuela superior, que es importante sólo porque dispone de dinero. Gary es el típico adolescente al borde de la virginidad, es nuestro americano virgen. Caren es la joya del colegio y, naturalmente, es perseguida por toda la población infantil. Gary tiene un empleo que ejerce después del colegio repartiendo pizzas. Enamorado de Caren desde la primera vez que la vio, Gary trata de conseguirla, pero ella lo rechaza alegando que tiene “otros planes”, que resultan ser su mejor amigo; Rick. En un intento de apartar a Rick de Caren, Gary organiza una excursión a casa de Carmela, una explosiva mexicana que recibe con alegría a Rick, Gary y David...

El Ultimo Americano Virgen (Boaz Davidson, 1982) es un remake del film Israelí Polo De Limón (1978) dirigido por el mismo director y basado en experiencias de su propia juventud. Pero esta vez la acción en lugar de transcurrir en los años 50 se traslada a los años 80 y pese a que pueda parecer que estamos ante la típica comedia gamberra al estilo Porky´s (Bob Clark, 1981), American Pie (Paul Weitz, 1999) o Virgen a los 40 (Judd Apatow, 2005) cargada de sexo y humor no es así -que también lo hay-, pero va mas allá. Estamos ante una producción "Cannon", con todo lo que ello conlleva, rodada íntegramente en California (EEUU), con una banda sonora cojonuda con temazos de REO Speedwagon (Keep On Loving You) o Journey (Open Arms) y pese a que se quería hacer una franquicia al estilo de "Polo de Limón" con el título de "El Ultimo Americano..." la cosa no fructífero, supongo que debido a los escasos cinco millones de recaudación y no se hicieron mas películas. 
Gary (Lawrence Monoson) es un jovenzuelo que va al instituto y se saca unas perrillas trabajando como repartidor de Pizzas, entre clase y clase sale de fiesta con sus dos inseparables amigos Rick (Steve Antin) y David (Joe Rubbo), los tres se mueren por "mojar" sea como sea. A Rick se le da bastante bien ligar con tías ya que es un guaperillas seguro de sí mismo, David, pese a ser gordito también se las ingenia para acabar metiendo el churro, pero al bueno de Gary se le hace mas cuesta arriba y mas desde que al instituto llega Karen (Diane Franklin), una preciosa jovencita de la que Gary cae rendidamente enamorado. Tras unos lamentables intentos por acercarse a ella la cosa se tuerce cuando Rick se le adelanta, se la liga y de propina se la pasa por la piedra lo que pondrá en un grave compromiso la amistad entre ambos. 
Hasta aquí podríamos decir que llega la comedia gamberra en la que hemos tenido, fiestas, alcohol, drogas, tetas, hormonas disparadas y ese largo etcétera de tópicos de las comedias juveniles de pajilleros, pero en este punto la película da un giro y se convierte en un dramón trágico en el que tienen cabida la lealtad entre amigos, el aborto, el trato a las mujeres, el amor no correspondido, el desengaño, la traición o el pagafantismo elevado al cubo. Y es que esta película tiene una historia de fondo -alternada por gags- y sobre todo un desenlace que es una autentica bofetada de realidad que la convierten en una de las comedias más duras de la historia del cine. Más de uno se podrá sentir identificado con el personaje de Gary, interpretado magistralmente por Lawrence Monoson, sobre todo si habéis tenido un amor de juventud no correspondido. En resumen, una película bastante olvidada pero muy disfrutable con dos partes muy diferenciadas entre sí, con una primera hora de cachondeo y unos últimos 30 minutos asombrosamente duros y reales para lo que estábamos acostumbrados hasta ese momento y con un final al ritmo del Just Once de Quincy Jones que te deja con un nudo en la garganta y que merece pasar a la historia.

7 / 10 


 

martes, 3 de enero de 2017

Spectral (2016)


Título Original: Spectral
Año: 2016
Duración: 108 Minutos
País: Estados Unidos
Director: Nic Mathieu
Guión: Ian Fried, John Gatins
Música: Junkie XL
Fotografía: Bojan Bazelli
Reparto: James Badge Dale, Emily Mortimer, Bruce Greenwood, Max Martini, Clayne Crawford, Ryan Robbins, Ursula Parker, Parker Sawyers, Brian Caspe.
Productora: Legendary Pictures
Género: Ciencia Ficción / Sobrenatural / Bélico
Sinopsis: Un grupo de Operaciones Especiales se prepara para hacer frente y dar caza a unos seres sobrenaturales que están atacando Moldavia.

Película dirigida por el primerizo Nic Mathieu que iba a ser estrenada en cines pero Universal paso de ella como de la mierda y acabo ampliando el exclusivo catalogo fílmico de Netflix. Filmada en Hungría y Eslovaquia -ahorrando costes, muy del estilo Legendary- se estreno el pasado 9 de diciembre y nos presenta una historia a medio camino entre el thriller militar y la ciencia ficción sobrenatural protagonizada por James Badge Dale -Rubicon (2010), 13 Horas: Los soldados secretos de Bengasi (2016)-, Emily Mortimer -Match Point (2005), Cinturón Rojo (2008)-, Bruce Greenwood -El Núcleo (2003), Star Trek (2009)-, Max Martini -The Unit (2006), Capitán Phillips (2013)- y Clayne Crawford -Arma Letal (2016)- en sus papeles principales. 
El doctor Clyne (James Badge Dale) trabaja para la agencia DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency) construyendo cacharros de todo tipo para el ejército americano. Cierto día su superior le dice que haga el petate y se las pire cagando leches a Moldavia porque unas gafas térmicas que están utilizando las fuerzas especiales están funcionando muy malamente. Aun teniendo la mosca tras la oreja para allá que va y al llegar, el jefazo de la misión, el General Orland (Bruce Greenwood) le enseña lo que grabaron las gafas de un miembro de las fuerzas especiales antes de morir para que le dé su opinión. En las imágenes se ve lo que parece ser un espectro, fantasma o algo parecido. De primeras el doctor Clyne no sabe muy bien que pensar así que como buen científico pide más tiempo para poder estudiar bien el fenómeno, pero por allí hay una agente de la CIA, Fran Madison (Emily Mortimer) que le mete caña ya que piensa que debido a la corrupción campante y la morterada de pasta que están robando las autoridades que hay en Moldavia debido a la guerra civil puede ser que se trate de un sofisticado método de camuflaje del ejército enemigo. En fin, que a Clyne no le queda otra que sacar de su equipaje un cacharro hecho con el mismo material que las gafas pero a lo grande y que graba en el rango espectral -o algo así- y pedirle al general que le deje montarlo en un tanque y salir con las fuerzas especiales para grabar con nitidez el asunto, ya que dicha cámara grabara con mucha mas definición lo que cojones sea que hayan grabado las dichosas gafas. A partir de ahí Clyne, con la ayuda de las fuerzas especiales y de la agente de la CIA deberán tratar de averiguar que cojones está pasando antes de que dichos espectros los aniquilen uno a uno. 
Bueno, estamos ante una película para televisión, así que por mucho Netflix que sea tampoco hay que esperar que ofrezcan obras maestras a precio de saldo. Partiendo de esa base tengo que reconocer que la película me ha parecido bastante entretenida, no es una película que vaya a ver cada dos por tres, pero para pasar una buena tarde viendo un argumento de Serie B con más medios no está nada mal. Cierto es que es muy simplona en su desarrollo y que tanto la trama como los personajes los hemos visto cien veces y no menos cierto es que hay doscientos clichés por segundo, pero aun así tiene su aquel pese a dejar cierta sensación de mezcladillo, porque aquí tenemos de todo y bastante agitado; tenemos pequeños destellos que pueden recordar a películas como Black Hawk Down (Ridley Scott, 2001), Aliens: El Regreso (James Cameron, 1986) o Final Fantasy (Hironobu Sakaguchi, 2001), incluso a algún videojuego tipo Halo o Call Of Duty o a algún Anime tipo Appleseed (Kazuyoshi Katayama, 1988), todo en pequeñas dosis, eso sí. De la banda sonora no hablo porque ni me acuerdo, así que no estaría muy allá, técnicamente vale la pena remarcar los efectos especiales, bastante majos para el poco presupuesto de la película. Y, por lo demás poco que decir, quizás le lastre un poco la indefinición, al principio parece que vamos a ver un tipo de película pero con el transcurrir de los minutos va dando bandazos; De la acción al misterio, pasando por el terror sobrenatural para acabar metida de lleno en la ciencia ficción futurista, cosa que hace que al final no se decante por ningún genero en concreto dando como resultado una película entretenida pero que se pasa la verosimilitud por el forro y, ojo, que a mí eso me la pela bastante en este tipo de pelis, pero por lo menos cúrrate un poco el guion macho, porque parece que las cosas pasen porque tienen que pasar y punto, hay demasiadas soluciones al vuelo, sin apenas explicaciones ni porqués del asunto y eso da como resultado un guion lleno de agujeros que para colmo no profundiza ni en la historia en si ni en el desarrollo de personajes, con lo que la empatía se va a la mierda. En cuanto a los actores me parece que el único que está a la altura es James Badge Dale, los demás estaban de vacaciones en Hungría y punto, Emily Mortimer no sabe ni que cojones pinta ahí y los que interpretan a las fuerzas especiales... pues eso, poniendo cara de chungos y ya tal. En fin, que podría haber sido una gran película para cines si los de Universal hubiesen soltado un pastizal, pero que al acabar en Netflix se ha convertido en una entretenida y vistosa, pero vacía y algo sosa película para rellenar la parrilla. Al final la sensación que te deja es como la del propio protagonista de la peli; Llega, hace su trabajo y se va. Pues aquí mas de lo mismo; La ves, la borras y sigues a lo tuyo.

5.8 / 10 


 

viernes, 30 de diciembre de 2016

High Season (1987)


Título Original: High Season
Título Traducido: Temporada Alta
Año: 1987
Duración: 104 Minutos
País: Reino Unido
Director: Clare Peploe
Guión: Clare Peploe, Mark Peploe
Música: Jason Osborn
Fotografía: Chris Menges
Reparto: Jacqueline Bisset, James Fox, Irene Papas, Kenneth Branagh, Sebastian Shaw, Robert Stephens, Ruby Baker, Paris Tselios, Lesley Manville.
Productora: Channel Four Films / British Screen Productions
Género: Comedia
Sinopsis: En la isla griega de Rodas se producen los encuentros entre un grupo de británicos enamorados del paraje. Entre ellos figuran una fotógrafa, su exmarido, su hija y un crítico de arte amigo de la familia.

Sé que nunca encontrare a una Jacqueline Bisset que me vuelva tan loco como cuando la vi por primera vez emergiendo de las profundidades con su camiseta mojada y sus pezones dando las largas en The Deep (Peter Yates, 1977), pero aun así de tanto en tanto me pongo alguna película suya para recordar esa mirada, esa elegancia y sobre todo esa belleza que me hace querer ser donante de esperma las 24 horas seguidas. 
Así es como llegue anoche a esta High Season (Clare Peploe, 1987) que no había visto aun. La trama -escrita conjuntamente por Clare y Mark Peploe- nos presenta a Katherine Shaw (Jacqueline Bisset), una fotógrafa inglesa que vive junto a su hija de 13 años Chloe (Ruby Baker) en Lindos, un pequeño pueblo de la isla Griega de Rodas, allí se ha dedicado a documentar las maravillas de la isla y sobre todo su luz para editar un libro titulado "La luz de Grecia" pero las ventas no están yendo demasiado bien y corre peligro de tener que vender su maravillosa y luminosa casa y dejar su paraíso particular, así que junto a un amigo historiador intentara vender una antigua vasija griega de manera ilegal para salir de sus problemas financieros. A su alrededor pululan una serie de personajes como su marido Patrick (James Fox) con el que tiene un tira y afloja continuo, un historiador del arte que guarda un gran secreto y gran amigo suyo llamado Basil Sharp (Sebastian Shaw), un vendedor local con delirios de grandeza que quiere construir un monumento a los turistas llamado Yanni (Paris Tselios), la madre de este, Penélope (Irene Papas), una mujer en duelo continuo desde la muerte de su marido y que está en contra del turismo y por lo tanto de las ocurrencias de su hijo a las que considera una ofensa a la historia familiar y nacional y un matrimonio ingles de supuestos turistas formado por Rick (Kenneth Branagh) y su mujer Carol (Lesley Manville). 
Todos ellos cruzaran sus caminos durante unos breves días del verano dando como resultado una comedia - Concha de Plata en el Festival de San Sebastian de 1987- Buenrrollista con algunos -escasos- toques dramáticos, una mini trama de espionaje y ciertas inflexiones existenciales que me ha dejado bastante buen sabor de boca. Si hay algo que destaque sobre el resto, además de la Bisset, son los maravillosos escenarios naturales y esa luz mediterránea, perfectamente retratada por Chris Menges, que lo impregna todo. Pero la película no se queda ahí, pese a que pudiese parecer algo nimia por su tono amable y desenfadado, si rascas en la superficie se pueden encontrar cositas interesantes como las contradicciones que se producen entre diferentes sectores de una determinada comunidad ante el crecimiento turístico o el contraste cultural entre la población nativa y los turistas. En fin, no estamos ante una gran película ni ante una comedia descacharrante, pero si ante una más que entretenida película con aires de documental turístico que me ha parecido que tiene cierto encanto y que se deja ver con agrado. No me ha cambiado la vida ni es una película a la que vaya a regresar con asiduidad, pero sí que la recordare con simpatía. Además, sale Jacqueline Bisset joder, y solo por eso es de obligado visionado. ¡Qué mujer!

6 / 10