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viernes, 6 de diciembre de 2019

Red Rock West (John Dahl, 1993)



Cuatro años después de su interesantísimo debut cinematográfico con La muerte golpea dos veces (1989), el director John Dahl nos volvía a ofrecer una trama con venganzas, intentos de asesinato, la obligada Femme fatale y giros de guion variados típicos del genero con esta Red Rock West. Sencilla y con un diseño de producción austero, pero muy entretenido vehículo neonoir, que sin llegar a la altura de su siguiente y grandiosa película (¡Ay, Linda Fiorentino, ay!) La última seducción (1994) dejaba muy buen regusto de boca.
La película, producida por Propaganda Films y PolyGram Filmed Pictures contó con un presupuesto de 8 millones de dólares y su recaudación a nivel mundial fue de unos irrisorios y escasos 2,5 millones, a los que si les quitas el porcentaje para los exhibidores te da como resultado una birria que te da para pipas y poco más. Columbia Tri-Star se había hecho con los derechos de distribución para el mercado americano de la película por un montante de 2.5 millones de dólares, dejando la distribución internacional a cargo de Manifesto Films, empresa subsidiaria de PolyGram, pero tras un nefasto test screen tras el que incluso Peter Graves, consultor independiente que trabajaba para el departamento de marketing de PolyGram no sabía cómo cojones vender la película ya que según sus propias palabras; “la película no entraba en ningún target vendible ya que a estas alturas de la película (nunca mejor dicho) nadie quería ver un western neonoir” tanto Propaganda, como PolyGram y Columbia se pusieron a temblar ante la debacle que se les avecinaba. Uno de los productores propuso mandar la película al festival de Sundance, pero los responsables del estudio le dijeron que ni de coña, ya que la película no era festivalera y los críticos la arrastrarían por el suelo. Finalmente Columbia decidió vender los derechos a la televisión por cable, más concretamente a la HBO y estos la emitieron durante el otoño de 1993 la friolera de siete veces para ver si la gente la veía a la fuerza y podían sacar algo de ella, pero nada, que no había manera de que arrancase la cosa.
Pese a ser un fracaso de taquilla en los Estados Unidos, la película se estreno con cierto éxito en Alemania, Francia e Inglaterra durante el verano de 1993. Piers Handling, director del Festival Internacional de Cine de Toronto vio la película en Paris y decidió emitirla en su festival en septiembre de ese año. Bill Banning, propietario del Roxie Cinema de San Francisco se intereso por la película tras verla en Toronto e intento hacerse con los derechos, pero al haberse estrenado ya en HBO y estar preparada su salida en video fue un proceso bastante arduo encontrar al propietario de dichos derechos, así que no fue hasta Enero de 1994 cuando por fin Banning pudo estrenar la película en su cine y tras un pequeño pero considerable éxito de taquilla la película se proyecto en ocho cines mas de San Francisco y de ahí paso a estrenarse en Los Ángeles y Nueva York. La película fue un fracaso de taquilla para el estudio, pero seguramente sin esta maniobra, tanto por parte de Piers Handling y luego de Bill Banning, la película, además de ser un sonoro fracaso, no habría recaudado ni un solo céntimo más allá de su venta a HBO.
La película contó con un guion del propio John Dahl, que ya había ejercido de escritor previamente para Nigel Dick en su película de 1987, Precio a tu cabeza y en su debut cinematográfico, La muerte golpea dos veces y que para esta Red Rock West colaboro en la escritura su hermano Rick, que tras esta aventura en el mundo cinematográfico tan solo volvió a participar como guionista en un capítulo de la serie Terror en estado puro de 2009 y en una película de Serie B llamada The Midnight Game (2013). Para la banda sonora se contrataron los servicios de William Olvis, que mas allá de trabajar en infinidad de Tv Movies solo cabe destacar su participación en La muerte golpea dos veces y su colaboración con la canción Soul of the Land en la banda sonora de la magnífica película dirigida por Andrew Davis e interpretada por Gene Hackman, Tommy Lee Jones y Joanna Cassidy, A la caza del lobo rojo de 1989. Fue rodada íntegramente en Arizona pese a que toda la trama se sitúa en el estado de Wyoming y para los papeles principales se contrato a Dennis Hopper, para el que Dahl pensó el papel del sheriff corrupto Wayne, pero Hopper acepto trabajar en la película con la condición de interpretar al asesino a suelo Lyle, cosa que no gusto a los productores pero que decidieron aceptar. Antes de contratar a Nicolas Cage como protagonista, Dennis Hopper le sugirió a John Dahl a Kris Kristofferson para el papel ya que eran buenos amigos desde los tiempos de The last movie (Robert Altman, 1971) y últimamente andaba arrastrándose en papeles para Tv Movies, pero Kristofferson declino el trabajo sin tan siquiera haber leído el guion ya que según el tenia unos horarios muy apretados. Al final el elegido fue Nicolas Cage, que venía de trabajar en películas como Corazón Salvaje (David Lynch, 1990), en la infravalorada y divertidisima Pájaros de fuego (David Green, 1990) o en la entretenida pero olvidada Atrapen al ladrón ¿Al blanco o al negro? (E. Max Frye, 1993) junto por aquel entonces un desconocido (pero a punto de petarlo) Samuel L. Jackson y que acepto el papel única y exclusivamente por la insistencia de su famoso tío Francis Ford Coppola, declarado admirador de la primera película de Dahl, La muerte golpea dos veces.
Para el papel de Femme Fatale y coprotagonista del film se eligió a la guapísima Lara Flynn Boyle, que venía de participar en películas como Poltergeist III (Gary Sherman, 1988), El Principiante (Clint Eastwood, 1990), El imperio del mal (Michael Karbelnikoff, 1991) o Wayne´s World 2: ¡Que desparrame! (Penelope Spheeris, 1992) y que más tarde me enamoraría perdidamente tanto en Afterglow (Alan Rudolph, 1997) como en Happiness (Todd Solondz, 1998). Y, finalmente pero no menos importante se contrataron los servicios del mítico J.T. Walsh para interpretar al codicioso hijo de puta de Wayne. Walsh, un secundario de autentico lujo (y especialista en este tipo de papeles) y de los que ya no hay había trabajado en infinidad de proyectos previamente entre los que yo destacaría; Good Morning, Vietnam (Barry Levinson, 1987), Conexión Tequila (Robert Towne, 1988), Los timadores (Stephen Frears, 1990), La casa Rusia (Fred Schepisi, 1990), Llamaradas (Ron Howard, 1991), Algunos hombres buenos (Rob Reiner, 1992) o En el corazón de la jungla (Luis Llosa, 1993).
En resumen, si te va el cine negro y más concretamente el neonoir americano, las películas con pocos (pero carismáticos) personajes y las historias que suceden en pequeños pueblos alejados de las carreteras estatales, dale una oportunidad porque, sin ser una grandísima película, si que te hará pasar un entretenido rato. 6/10

martes, 3 de diciembre de 2019

Orca: The Killer Whale (Michael Anderson, 1977)


Tras ver Tiburón (Steven Spielberg, 1975), el famoso productor Dino De Laurentiis llamo a su colaborador Luciano Vincenzoni y mientras deglutía un ampuloso plato de espaguetis con albóndigas le espeto; “búscame un animal más duro y temible que el tiburón blanco” y así fue como arranco la preproducción de esta entretenida película producida por el propio De Laurentiis con su productora junto a Famous Films y dirigida por Michael Anderson, director clásico con un sinfín de títulos en su haber entre los que destacan (por poner algún ejemplo) La vuelta al mundo en 80 días (1956), Las sandalias del pescador (1968) o La fuga de Logan (1976) y que con esta Orca se sumo al carro de películas que surgieron a rebufo del éxito en taquilla de Tiburón, películas como; Piraña (1978), Tentáculos (1977), Voracidad (1979), Barracuda (1978), Tintorera (1977), Playa sangrienta (1980), Piraña II: Los vampiros del mar (1981), Humanoides del abismo (1980), La isla de los hombres peces (1979), El devorador del océano (1984), Mako, el tiburón de la muerte (1976) o las secuelas del film de Spielberg, Tiburón 2 (1978), Tiburón 3 (1983) o Tiburón, la venganza (1987).
La trama nos presenta al capitán Nolan (Richard Harris), un pescador ajado por el paso del tiempo y algo cascarrabias que ha vivido toda su existencia obsesionado con la idea de cazar un peligroso ejemplar de orca para venderla al mejor postor y agenciarse un buen botín con el que vivir de las rentas. En una de sus expediciones se encuentra con un grupo de esas gigantescas criaturas y decide cazarlas con la ayuda de su tripulación. Consigue capturar a una hembra embarazada que lucha desesperadamente por liberarse, pero, al acercarse demasiado a la hélice del barco, queda mortalmente herida y pierde al ballenato que esperaba. Aunque el macho se ve obligado a observar impotente la tragedia, desde ese momento la venganza será el único objetivo de su vida. Para lidiar con tamaño percal Nolan contara con la ayuda de Rachel Bedford (Charlotte Rampling), una bióloga, dedicada al estudio de los cetáceos y amante de la vida submarina y que tras fracasar en su intento por que Nolan y su tripulación dejen en paz a la orca decidirá ayudarle en su empeño de acabar con ella viendo los destrozos que el macho orca está perpetrando en el pueblo de Southport. Hay que decir que Nolan no sale en su busca por voluntad propia, ya que si por el fuese no volvería a adentrarse en el mar mientras dicha orca rondase cerca, pero viendo los continuos ataques de la orca al pueblo y a los barcos pesqueros de la zona, los lugareños obligan a Nolan a que salga en su busca ya que temen que se les joda todo el chiringuito de la pesca mientras la orca siga viva y jodiendo al personal.
Del guion se encargó el propio Luciano Vincenzoni, que se había pasado meses junto a su hermano por las costas de Nueva Inglaterra y Terra Nova buscando animales salvajes con los que nutrir el ansia fílmica (y monetaria) de De Laurentiis. Vincenzoni, que ya había trabajado en labores de guionista en películas como La muerte tenía un precio (Sergio Leone, 1965) o El bueno, el feo y el malo (Sergio Leone, 1966) y que más adelante trabajo en Ejecutor (John Irvin, 1986) y Malena (Giuseppe Tornatore, 2000) unió fuerzas junto al también guionista Sergio Donati que venía de trabajar en películas como ¡Agáchate, maldito! (Sergio Leone, 1971), Hasta que llego su hora (Sergio Leone, 1968) y que más tarde volvería a unir fuerzas con Vincenzoni en Ejecutor.
En los papeles protagonistas encontramos a Richard Harris, que venía de hacer La venganza de un hombre llamado Caballo (Irvin Kershner, 1976), El puente de Casandra (George P. Cosmatos, 1976) y Gulliver (Peter R. Hunt, 1977) y que según se cuenta, en esta Orca hizo el mismo todas sus escenas de riesgo estando a punto de irse al mas allá en un par de ocasiones y que rechazo trabajar con Ingmar Bergman en El huevo de la serpiente (1977) para protagonizar esta película (decisión de la cual según el mismo aun se arrepiente). También tenemos a Bo Derek en un pequeño papel haciendo su debut cinematográfico pese a que previamente había rodado a manos de su pajillero marido la película Fantasies, pero que no se estreno hasta 1981.
Como partenaire femenina de Harris tenemos a la atractiva Charlotte Rampling, que venía de armarla unos años atrás en El portero de noche (Liliana Cavani, 1974) y de enamorarme con su sensual y pérfida Velma de Adiós, muñeca (Dirk Richards, 1975) y como secundarios tenemos a un Robert Carradine recién salido de Cannonball (Paul Bartel, 1976) a Will Sampson que venía de petarlo con El fuera de la ley (Clint Eastwood, 1976) y a Peter Hooten que era un habitual de la televisión y tras Orca solo cabe destacar su participación en Aquel maldito tren blindado (Enzo G. Castellari, 1978).
La película se rodo entre Malta (donde se construyo el set polar a modo de ártico), la península de Labrador en Canadá y el Marine World de Redwood City en California. Las Orcas reales (y entrenadas) que salen en la película fueron filmadas en el Marineland of the Pacific y el Marine World Africa, también se utilizaron replicas de las Orcas de goma y de animatrónica, se dice que estas eran tan reales a la vista que un grupo de activistas pro derechos de los animales atacaron los camiones de producción donde las llevaban pensando que estas eran reales.
Para la banda sonora se contrataron los servicios del mitico Ennio Morricone, que nos brindo una partitura realmente emotiva y exquisita con un leit motiv de esos que se te quedan marcados en el cerebro durante días.
Para terminar decir que la película tuvo un presupuesto de 6 millones de dólares y entre EEUU y Canada recaudo alrededor de 14.
A ver, ni estamos ante Tiburón, ni ante una obra maestra, pero a mi humilde parecer es una película bastante apreciable, con una interesante trama, unos personajes carismáticos y bien desarrollados, una logradísima ambientación y sobre todo con un punto distinto a lo visto en este tipo de películas, aquí la orca del título no es la amenaza o antagonista de los personajes principales, más bien es la autentica protagonista que cual Charles Bronson marino va en busca de quienes acabaron con la vida de su pareja e hijo, toda una película de venganzas con una aproximación nada convencional en el género que hará las delicias de todos lo que como yo améis las tramas marinas con rudos pescadores, pueblecitos costeros y barcos a la deriva. 6/10

miércoles, 30 de octubre de 2019

The Dead Don´t Die (Jim Jarmusch, 2019)


Jim Jarmusch sigue con sus películas al margen de modas y tres años después de Paterson se sumerge en el universo zombi (por lo visto fue Tilda Swinton quien durante el rodaje de Sólo los amantes sobreviven (2013) quien le dio la idea sobre hacer una película de zombis) para perpetrar una divertimento sin pretensiones junto a su camarilla de sospechosos habituales y que pese a que me temía lo peor me ha parecido una película prescindiblemente encantadora y lacónica, sobretodo en su primer tercio, tras la aparición de los zombis se me viene todo un poco abajo y empiezo a ver clichés mil veces vistos en el genero.
Su trama es simple como un botijo o como el Simple Jack de Ben Stiller en Tropic Thunder (2008); Debido al cambio en el eje de la Tierra y nosequé chorradas mas los muertos vuelven a la vida y en la pequeña localidad de Centerville en los Estados Unidos un variopinto grupo de personajes tendrá que hacerles frente.
La película (que abrió el festival de Cannes de este año) está producida por Animal Kingdom (productora de su anterior Paterson e It Follows -David Robert Mitchell, 2014- entre otras) junto a la productora sueca Film i Väst, considerada como el mayor centro de producción de cine y series de Escandinavia y que entre otras películas ha producido Atómica (David Leitch, 2017), La casa de Jack (Lars Von Trier, 2018), La caza (Thomas Vinterberg, 2012) o Thelma (Joachim Trier, 2017) y distribuida por Focus Features en EEUU y Universal Pictures en el resto del mundo. Fue rodada casi enteramente en la localidad de Fleischmanns (Nueva York) y a fecha de hoy lleva recaudados 14 millones de dólares a nivel mundial (No he podido encontrar cifras sobre su presupuesto) siendo la primera de sus películas tras más de 35 años de carrera en tener un estreno como Dios manda en más de 600 salas a lo largo y ancho de los Estados Unidos. Está protagonizada por Bill Murray (en su tercera colaboración con el director tras Coffe and Cigarrettes y Flores rotas), Adam Driver, Chloë Sevigny, Steve Buscemi, Danny Glover, Tom Waits, Tilda Swinton, Carol Kane (en un papel originalmente escrito para Bruce Campbell pero que este rechazo por estar hasta los cojones de tanta sesión de maquillaje y prótesis a lo largo de su carrera), Caleb Landry Jones, Rosie Pérez, Iggy Pop (Según Jarmusch, Iggy Pop le pregunto sobre el trasfondo de su personaje y este le dijo que interpretaba a un motorista que moría en un accidente de tráfico en 1973 tras un concierto de Blue Öyster Cult, lo cual tiene su aquel ya que en ese año Pop giro junto a los Blue Öyster y Kiss) y Selena Gómez (su personaje conduce un Pontiac LeMans, el mismo modelo que utilizaban los personajes de Judith O´Dea y Russell Streiner en Night of the living dead (1968) de George A. Romero) y para rematar el apartado actoral decir como curiosidad que Daniel Craig iba a tener un papel en la película, pero debido a problemas de agenda su calendario de rodaje interfería con el de Adam Driver, así que Jarmusch prescindió de su personaje antes del rodaje. En resumidas cuentas, una película no recomendada para todo el mundo (no creo que guste a los talifans del genero de zombis) intrascendente, ligera y que no aporta nada al género de la comedia ni al de zombis, pero que tiene unos primeros 40 minutos absolutamente brillantes (por lo menos para mí) gracias principalmente a las interpretaciones de Bill Murray y Adam Driver, a la atmosfera logradísima de ese pequeño pueblo de la América profunda y a una estupenda fotografía. Ojala en vez de una película de zombis hubiese sido una película costumbrista sobre la vida de los habitantes de Centerville y sus pequeños quehaceres diarios. Por cierto, genial el tema principal de la película “The dead don´t die”, interpretado por Sturgill Simpson. 5/10

domingo, 27 de octubre de 2019

American Beauty (Sam Mendes, 1999)


Me acabo de comer con patatas la entretenida pero jodidamente sobrevalorada American Beauty, debut cinematográfico del ahora renombrado y afamado Sam Mendes, director de entre otras Camino a la perdición (2002), Revolutionary Road (2008) y el díptico de 007 interpretado por Daniel Craig, Skyfall (2012) y Spectre (2015), pero que por esos días tan solo se dedicaba a rodar telefilmes, musicales y alguna que otra obra de teatro hasta que se le abrieron las puertas del paraíso con la oferta para dirigir esta película tras las negativas de Terry Gilliam, director de Brazil (1985), Doce monos (1995) o El rey pescador (1991), Mike Nichols, que había dirigido películas como El graduado (1967), Armas de mujer (1988) o A propósito de Henry (1991) y David Lynch, que por aquel entonces contaba en su haber con películas como El hombre elefante (1980), Terciopelo azul (1986), de la que bebe mucho esta American Beauty y Carretera perdida (1997) entre otras.
El germen de la película es cosa del guionista Alan Ball, por aquel entonces un desconocido pero que a raíz de este guion y la creación de la maravillosa serie A dos metros bajo tierra (2001) y de la no tan maravillosa True Blood (2008) paso a ser mundialmente conocido a la vez que su cuenta corriente crecía exponencialmente.
En fin, que Ball escribió el guion –tras inspirarse viendo una bolsa de plástico flotando por el aire mientras estaba sentado en un banco en la plaza del World Trade Center- con la intención de convertirlo en una obra teatral, en parte inspirada en el circo mediático que se inicio en torno al juicio de Amy Fisher (apodada como La Lolita de Long Island, es una mujer estadounidense que alcanzó la fama en 1992, cuando, a los 17 años, disparó e hirió de gravedad a Mary Jo Buttafuoco, mujer de su amante Joey Buttafuoco. Inicialmente, fue acusada de intento de asesinato en primer grado, pero se declaró culpable de asalto con agravado en primer grado, cumpliendo siete años de prisión. Tras obtener la libertad condicional en 1999, Fisher se convirtió en periodista y escritora, llegando a tener una carrera como actriz pornográfica entre 2007 y 2012), pero tras darle vueltas al asunto y darse cuenta de que no funcionaria sobre las tablas, decidió adaptar el guion para cine dándole un tono mas cínico influenciado por su experiencia como escritor de sitcoms. Tras enseñarle el borrador a los productores Dan Jenkins y Bruce Cohen todo lo escrito se fue a la mierda y volviendo al punto de partida (aquella bolsa flotante) empezó de cero y creo el guion definitivo de American Beauty tal y como lo conocemos y vimos en la pantalla grande, a saber; Lester Burnham (Kevin Spacey), un cuarentón en crisis, cansado de su trabajo y de su mujer Carolyn (Annette Bening), despierta de su letargo cuando conoce a la atractiva amiga (Mena Suvari) de su hija (Thora Birch), a la que intentará impresionar a toda costa. Además, la trama relata la vida de esta disfuncional familia y su relación con sus vecinos, la familia Fitts, compuesta por un ex-marine (Chris Copper), su hijo (Wes Bentley) y camello en su tiempo libre y su depresiva esposa (Allison Janney) amen de abarcar temas como la importancia dada por las sociedades occidentales modernas a la apariencia y el éxito económico, y como estos menoscaban las relaciones interpersonales, deformándolas y generando en ocasiones una necesidad de escapar, así como la satisfacción personal, el amor paternal, la belleza, el materialismo, la auto liberación y la redención, todo eso si, a modo de sátira.
Bueno, nos habíamos quedado en Dan Jenkins y Bruce Cohen, estos productores lograron que el estudio DreamWorks (propiedad de Steven Spielberg y que tras leer el guion dijo; “vamos a hacer esta película y no le vamos a cambiar ni una coma al guion”) comprase el guion por 250.000 dólares, cifra que supero la oferta de otras productoras también interesadas en el. DreamWorks financio la producción fijando un presupuesto de 15 millones de dólares, un montante barato ya que la recaudación llego a los 130 millones en los Estados Unidos y a un total de 356 millones a nivel mundial.
Para interpretar a Lester Burnham, Sam Mendes tuvo en mente desde un principio a Kevin Spacey, que llevaba cuatro años petándolo gracias a películas como Sospechosos Habituales (Bryan Singer, 1995), Seven (David Fincher, 1995), L.A. Confidential (Curtis Hanson, 1997) o Negociador (F. Gary Gray, 1998), pero los ejecutivos de DreamWorks querían contar con un actor más conocido y antes que a Spacey le ofrecieron el papel tanto a Tom Hanks como a Kevin Costner, Jeff Daniels, Bruce Willis, John Travolta e incluso se pensó seriamente en Chevy Chase, que declino la oferta por “su política de hacer solo películas familiares”, del mismo modo, el estudio sugirió varias actrices para encarnar a Carolyn, entre ellas Holly Hunter y Helen Hunt, pero finalmente Mendes se impuso y le ofreció el papel a Annette Bening. Así mismo el papel que finalmente cayó en manos de Thora Birch, iba a ser en un principio para Jessica Biel, pero debido a problemas de agenda con el rodaje de su serie Siete en el paraíso (1996) tuvo que declinar la oferta. Para interpretar a la “obsesión” de Lester Burnham, Angela, antes de ofrecerle el papel a Mena Suvari se le ofreció a Kirsten Dunst (que lo rechazo según las malas lenguas por no querer besar a Kevin Spacey), también Sarah Michelle Gellar rechazo el papel por compromisos con la serie Buffy la cazavampiros (1997), al igual que Katie Holmes y Brittany Murphy que también rechazaron el papel por diversos motivos. Las que no rechazaron el papel pero no fueron seleccionadas tras el casting fueron Kate Hudson, Majandra Delfino y Tiffani Thiessen (Si, la Kelly Kapowski de la mítica Salvados por la campana) y para rematar el elenco actoral se contrato a Chris Cooper para interpretar al vecino, ex-marine y homosexual reprimido y a Wes Bentley, en un papel para el que se presentaron Jake Gyllenhaal y Seth Green para interpretar a Ricky Fitts, vecino, camello y love interest de Thora Birch, que tras hacerse con el papel tuvo que ver cómo tanto sus padres como un representante del sindicato la seguían a sol y sombra por el plato ya que por aquel entonces tan solo tenía 17 años y dependía del beneplácito de sus progenitores para rodar determinadas escenas (como la de su topless, por ejemplo). Con el elenco ya elegido la fotografía principal de la película se llevo a cabo entre diciembre de 1998 y febrero de 1999 entre Sacramento (tomas aéreas) y Los Angeles (Hamburguesería, salón de tiro y casa de los Burnham), Torrance (instituto de Jane, Angela y Ricky) y los estudios de la Warner Brothers en Burbank (California). Una labor, la de director de fotografía que recayó en Conrad L. Hall (tras la negativa de Frederick Elmes por no gustarle el guion) que venía recomendado por el mismísimo Tom Cruise que venía de trabajar como productor con él en la película Sin Limites (Robert Towne, 1998).
La película fue incluida en la lista de “Las 1001 películas que tienes que ver antes de morir” del crítico Steven Schneider y estuvo nominada a siete Oscar de la academia, ganando cinco de ellos; Mejor actor para Kevin Spacey, que se impuso a Russell Crowe (El dilema), Richard Farnsworth (Una historia verdadera), Sean Penn (Acordes y desacuerdos) y Denzel Washington (Huracán Carter). Mejor película (primer Oscar en dicha categoría para DreamWorks) tras imponerse a Las reglas de la casa de la sidra, La milla verde, El dilema y El sexto sentido. Mejor director para Sam Mendes que se enfrentaba a Spike Jonze (Como ser John Malkovich), Lasse Hallström (Las normas de la casa de la sidra), Michael Mann (El dilema) y M. Night Shyamalan (El sexto sentido). Mejor guion original para Alan Ball frente a Charlie Kaufman (Como ser John Malkovich), Paul Thomas Anderson (Magnolia), M. Night Shyamalan (El sexto sentido) y Mike Leigh (Topsy-Turvy) y Oscar a mejor fotografía para Conrad L. Hall tras imponerse a Robert Richardson (Mientras nieva sobre los cedros), Emmanuel Lubezki (Sleepy Hollow), Roger Pratt (The end of the affair) y Dante Spinotti (El dilema). Annette Bening perdió su Oscar a manos de Hilary Swank por Boys don´t cry, Thomas Newman hizo lo propio y perdió en el apartado de mejor banda sonora frente a John Corigliano por El violín rojo y Tariq Anwar y Christopher Greenbury perdieron el suyo a mejor montaje frente a Zach Staenberg por Matrix. Y, para finalizar, una curiosidad, el cuerpo que sale en el poster de la película no es el de Mena Suvari, sino una mezcla entre la modelo Chloe Hunter (que presta su estomago) y el de la por aquel entonces desconocida Christina Hendricks de la que usaron su mano.
En fin, que la película se deja ver, pero con el paso del tiempo se le notan más las costuras y para mi esta tremendamente sobrevalorada. Rasca mucho y en diversos ámbitos, pero se queda en la superficie. 5/10

lunes, 2 de septiembre de 2019

Sesión Doble


X-Men 2 (Bryan Singer, 2003)
Tres años después del estreno de la primera X-Men y tras amasar casi 300 millones de dólares a nivel mundial los mandamases de Marvel, Donner´s Production, 20th Century Fox y demás le dieron a Bryan Singer un cheque en blanco (110 millones de dólares de presupuesto, 37 más que la primera entrega y una recaudación mundial de 408) para que volviese en esta secuela ya que olían dinero como un buitre huele la carroña.
Con Singer volvía también todo el equipo técnico a excepción de Michael Kamen que se bajo del barco para dejar la banda sonora a cargo de John Ottman al cual Singer conocía ya que fue el artífice de su película de 1998 Verano de corrupción. En cuanto al plantel actoral repetían Hugh Jackman, que rechazo al termino del rodaje interpretar a Frank Castle en Th Punisher (Jonathan Hensleigh, 2004) porque prefirió participar en Van Helsing (Stephen Sommers, 2004), Patrick Stewart como el profesor Charles Xavier (Tuvieron que alquilar su famosa silla de ruedas ya que al finalizar la primera entrega había sido comprada por un abogado que trabajaba en el mismo bufete que el de Patrick Stewart), Halle Berry en el papel de Tormenta, la cual tiene más desarrollo debido a que Berry venía de ganar un Oscar por su papel en Monster´s Ball (Marc Forster, 2001) y supongo que exigió más enjundia para su Ororo Monroe, Ian McKellen como el carismático y robaescenas Magneto, Famke Janssen como Jean Grey, James Marsden volvía a enfundarse las gafas de Ciclope y de nuevo arrastraba junto a los guionistas al personaje por un lodazal, Anna Paquin se volvía a hacer las mechas para interpretar a Picara (otro personaje sin carisma ni nada que aportar), Rebecca Romjin regresaba como Mística y como en la primera película era de lo mejorcito de esta junto a los momentos entre Xavier/Stewart y Magneto/McKellen y también andaban por ahí mareando Pyro y El hombre de hielo, pero como en la primera parte, además de dar lastima no hacían otra cosa y como nuevas adquisiciones para esta secuela se unían Brian Cox como Stryker, malvado oficial de la película y un par de mutantes, uno por bando para mostrar alguna novedad, en el bando de Xavier tenemos a Alan Cumming como Rondador Nocturno (papel para el que sonó el cutre de Ethan Embry), que mas allá de la escena inicial tampoco hace nada, de hecho Cumming declino aparecer en la tercera entrega porque no le salía rentable tirarse horas en la sala de maquillaje para luego aparecer esporádicamente en la película, así que los productores decidieron que a Rondador no le molaba la violencia a la que estaban acostumbrados los X-Men y lo sacaron del grupo para no aparecer en la tercera parte y en el bando de Stryker tenemos a la atractiva Kelly Hu como Yuriko Oyama/Lady Deathstrike, puesta ahí para que Lobezno tenga a alguien con quien batirse en duelo y no acabe con el gordo grasiento de Stryker a las primeras de cambio. También estaba previsto el regreso de Tyler Mane (Dientes de sable) y Ray Park (Sapo), pero al final se desestimo la idea ya que ya habían demasiados mutantes en el guion Y así, todos juntos se fueron de nuevo a Canadá para ahorrar dinero y rodaron esta secuela que fue inscrita en el libro Guinness de los records como el estreno “más salvaje de la historia” ya que el 2 de mayo de 2003 se estreno simultáneamente en 3741 cines y que según el propio Singer es el “Imperio contraataca” de la saga mutante (sic.). A mí personalmente me ha parecido más de lo mismo, la primera era bastante sosilla y esta le va a la par, me siguen chirriando las escenas de acción (pese a que tiene buenos efectos especiales) y cuando se trata de profundizar en la psique de los personajes pues como que me da igual y ciertos diálogos me parecen un poco de vergüenza ajena. La trama ni fú ni fá, si en la primera Magneto quería convertir a ciertos jefazos de las Naciones Unidas en mutantes, aquí Stryker quiere utilizar a Cerebro para localizar a los portadores del gen X y acabar con ellos. Así que no me da la sensación de estar viendo una secuela en sí, sino más bien una segunda entrega que no estaba prevista y que más allá de los personajes no tiene ninguna relación con la primera. Vamos, que da igual el orden en que las veas que tampoco pasa nada. Entretenida sin más. 5/10
X-Men 3: The Last Stand (Brett Ratner, 2006)
Tres años después del estreno de X-Men 2 llegaba a las pantallas la tercera parte titulada “La decisión final”, esta vez sin Bryan Singer a los mandos que declino la oferta para rematar la trilogía según el “Porque no tenía plenamente X-Men 3 en mi mente”, además de por el pastizal que le puso en la mesa la Warner Bros para que perpetrase aquel bodrio llamado Superman Returns, claro.
Antes de su marcha del proyecto, Singer había escrito un tratamiento parcial de la historia con los guionistas de X-Men 2 Dan Harris y Michael Dougherty (que se piro también a Superman Returns) que estaba centrado en la resurrección de Jean Grey y que también introduciría en la franquicia a Emma Frost (que sería interpretada por Sigourney Weaver). Según dicho tratamiento, Frost sería una empática que manipularía las emociones de Jean Grey y esta, abrumada por sus poderes se suicidaría, pero su espíritu sobreviviría y se convertiría en una criatura semejante a Dios, criatura a la que Dougherty compara con “El niño de las estrellas” de 2001: Una odisea del Espacio (Stanley Kubrick, 1968).
El rodaje de la película (rodada íntegramente de nuevo en Canadá) comenzó en agosto de 2005, con un presupuesto de 210 millones de dólares (de los cuales 35 se fueron para recrear la escena del Golden Gate de San Francisco), convirtiéndose en la película más cara de la franquicia y la película más cara estrenada hasta la fecha, llegando a recaudar a nivel mundial aproximadamente 459 millones de dólares convirtiéndose en la séptima película más taquillera del 2006 y el mayor éxito financiero de la serie hasta que fue superada en 2014 con el estreno de X-Men: Días del futuro pasado (Bryan Singer, 2014).
Debido a que los contratos del elenco actoral solo eran para dos películas, se realizaron contratos nuevos, así por ejemplo Hugh Jackman se incluyo una clausula para tener poder de elección sobre quién sería el director de esta nueva película e intento que reclutasen para la labor a Darren Aronofsky con quien venía de trabajar en La fuente de la vida (2006), pero este declino la oferta, así como también la declinaron Joss Whedon, que quería centrarse en el proyecto de Wonder Woman, Rob Bowman, Alex Proyas, que rechazo el proyecto por sus disputas con el presidente de 20th Century Fox, Thomas Rothman durante la producción de I, Robot (2004) y Zack Snyder, que también rechazo debido a su compromiso con Warner Bros para rodar 300 (2006). Y así pasaron los días y los meses y llego febrero de 2005 y aun no había director contratado. Fox anuncio el 5 de mayo de 2006 como fecha de estreno y la filmación comenzaría en julio de 2005. Un mes más tarde, el estudio firmo con Matthew Vaugh para dirigir la película y este selecciono personalmente a Kelsey Grammer como Bestia, Dania Ramírez como Callisto y Vinnie Jones como Juggernaut, pero debido a problemas familiares y aduciendo que “no tenía tiempo para hacer la película que quería hacer” debido a los estrictos plazos impuestos por Fox tuvo que retirarse del proyecto, aunque cinco años después regresaría como director en X-Men: Primera generación (2011).
En esas apareció Brett Ratner, que ya fue uno de los directores considerados para dirigir la primera X-Men en 1996 y sustituyo a Vaugh según el estudio porque “era un director que trabajaba muy bien con plazos cortos, era rápido y daba buenos resultados en taquilla” como había demostrado en Hora Punta (1998).
Con Ratner en su silla de director, era hora de seleccionar al equipo técnico restante ya que John Ottman, que había compuesto la banda sonora en X-Men 2 se fue con Singer a rodar Superman Returns, al igual que el anteriormente nombrado Michael Dougherty. Los seleccionados fueron John Powell, que venía de crear la banda sonora de películas como Sr. y Sra. Smith (Doug Liman, 2005) y United 93 (Paul Greengrass, 2006) y para el trabajo de escritura se contrato a Zack Penn y Simon Kinberg, también salido de Sr. Y Sra. Smith y de XXX: Estado de la unión (Lee Tamahori, 2005).
En cuanto al elenco repiten el anteriormente mencionado Hugh Jackman como Lobezno, Patrick Stewart, que tras una temporada como actor de doblaje volvía a interpretar al profesor Xavier, Halle Berry, que en un principio no quería volver a la franquicia por problemas con Bryan Singer y al escaso desarrollo de su personaje, pero que tras la salida del director y el descalabro de Catwoman (Pitof, 2004) acepto regresar con la condición de que su personaje tuviese más peso convirtiéndose Tormenta en esta película en la líder de los X-Men en detrimento de Ciclope (James Marsden) ya que el papel de este último fue reducido debido a problemas de agenda ya que andaba enfrascado junto a Singer en el rodaje de Superman Returns. La presencia de Rebecca Romjin, al igual que la de Marsden también se vio afectada por problemas de agenda y su personaje también sufrió recortes. Anna Paquin como Picara y que al igual que en las anteriores no hace prácticamente nada, Kelsey Grammer llegaba a la franquicia para interpretar a Bestia, Shawn Ashmore (Hombre de hielo), Daniel Cudmore (Coloso) y Aaron Stanford (Pyro) vuelven a tener papeles residuales, Ian McKellen regresa con su carismático Magneto al igual que también regresa Famke Janssen como Jean Grey/Fenix. Como nuevas incorporaciones mutantes de relleno tenemos a Vinnie Jones como Juggernaut, Dania Ramírez como Callisto, Ben Foster como Angel, en un papel que inicialmente era para Mike Vogel , pero al que tuvo que renunciar debido a problemas de agenda con el rodaje de Poseidón (Wolfgang Petersen, 2006), Ken Leung como Kid Omega, Omahyra Mota como Arco voltaico, Meiling Melançon como Psylocke, Eric Dane como Madrox y Ellen Page como Kitty Pride en un papel para el que se presento a las audiciones Summer Glau y que Page declino en un principio pero fue convenida mas tarde para subirse al barco por Ratner que era fan incondicional suyo tras verla en Hard Candy (David Slade, 2005) y punto.
A ver, he leído muchas críticas de gente a la que esta película le parece la peor de la trilogía original porque se centra más en la pirotecnia y la acción que en desarrollar un guion profundo. A mí me parece lo contrario, tras haber revisionado las tres seguidas me quedo con esta ultima y de calle, su desarrollo dramático esta al mismo nivel que las dos anteriores (bastante bajo), pero esta sobresale de las otras dos debido a su acción constante, sus magníficos efectos especiales (mucho mas depurados que en las anteriores) y su clímax y batalla final, además de que es un autentico entretenimiento de principio a fin. No me explayare sobre su trama porque es una memez como en las otras dos, esta vez va sobre una cura del gen mutante y la elección que deben hacer los mutantes sobre si “curarse” o no, por medio aparece Magneto (¡cómo no!) y hace de las suyas, que realmente suele ser lo mejor de esta franquicia, las apariciones de Magneto y sus enfrentamientos con su viejo amigo Charles Xavier. En fin, que tras volver a ver las tres primeras películas de la saga me quedo con la sensación que tuve tras ver la segunda; mas que una saga parece que han ido haciendo según iban arrasando en taquilla, pero sin tener un plan preconcebido para una trilogía y eso es algo que lastra muchísimo a esta primera trilogía. Aun así, son películas entretenidas y que me han hecho pasar un buen par de noches. 6/10

viernes, 30 de agosto de 2019

Sesión Doble


X-Men (Bryan Singer, 2000)
Esta semana he estado leyendo el comic de La Patrulla X: La canción del verdugo y me ha entrado el mono mutante de nuevo, así que aprovechando que se estreno hace poco Fénix Oscura he decidido darle un revisionado a la saga cinematográfica, que dicho sea de paso en su momento no me entusiasmo.
Esta primera X-Men está dirigida por Bryan Singer, cuenta con un guion de David Hayter que adapta una historia escrita por Tom DeSanto y el propio Brian Singer basándose en los personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby, la fotografía corre a cargo de Newton Thomas Sigel y de la banda sonora se encarga el gran Michael Kamen (Tras la negativa del aun mas grande John Williams por problemas de agenda). Esta producida por 20th Century Fox junto a Marvel Enterprises, Donner´s Company, Bad Hat Harry Productions, Springwood Productions y Genetic Productions, fue rodada prácticamente en sus totalidad en Toronto (Canadá) a excepción de alguna escena rodada entre Los Ángeles y Nueva York, conto con un presupuesto de 75 millones de dólares y su recaudación a nivel mundial fue de 297 millones y está protagonizada en sus principales papeles por Hugh Jackman, papel que le vino de rebote tras las negativas de Russell Crowe, Glen Danzing y Dougray Scott -quien incluso firmo para la secuela pero tuvo que abandonar por problemas de agenda con el rodaje de Misión Imposible 2- además de otros actores que se presentaron a las audiciones de Lobezno como Keanu Reeves, Gary Sinise, Mel Gibson, Aaron Eckhart, Jean-Claude Van Damme, Viggo Mortensen, Edward Norton y Bob Hoskins, el papel de Mística recayó en Rebecca Romjin-Stamos (También se pensó en Jeri Ryan), Patrick Stewart como el Profesor Charles Xavier (Papel en el que por lo visto estaba muy interesado Michael Jackson), James Marsden como Cíclope (Papel al que renunció el previsto Jim Caviezel para protagonizar Frequency), Halle Berry como Tormenta (Un papel que en primera instancia iba a ser para Angela Bassett y para el que se pensó también en Janet Jackson y Mariah Carey), Anna Paquin como Picara (Personaje para el que se considero a Drew Barrymore, Sarah Michelle Gellar, Jennifer Love Hewitt, Katie Holmes, Christina Ricci, Alicia Silverstone e incluso Natalie Portman que rechazo el papel), Famke Jansen como Jean Grey (Papel al que se presentaron Selma Blair, Lucy Lawless, Maria Bello y Helen Hunt y Peta Wilson que ambas rechazaron el papel) e Ian McKellen como Magneto, que acepto el papel tras las negativas de Christopher Lee y Terence Stamp y tras permitirle Brian Singer solapar el rodaje de la película con la filmación de El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo (Peter Jackson, 2001). Y ¿Cómo surgió este proyecto? Os preguntareis (si es que hay alguien que aun lee blogs hoy en día) pues muy fácil, los escritores y editores en jefe de Marvel Comics; Gerry Conway y Roy Thomas escribieron un primer guion para la película en 1984 cuando Orion Pictures obtuvo los derechos cinematográficos, pero el desarrollo se estancó cuando Orion comenzó a tener problemas financieros. Entre 1989 y 1990, Stan Lee y Chris Claremont entraron en negociaciones con Carolco Pictures para una adaptación fílmica de X-Men con James Cameron como productor y Kathryn Bigelow como directora. Un primer borrador del guion fue escrito por la propia Bigelow, con Bob Hoskins siendo considerado para el papel de Lobezno y Angela Bassett para el personaje de Tormenta, pero el acuerdo se vino abajo cuando Stan Lee despertó el interés de Cameron en una película de Spider-Man, Carolco entró en bancarrota, y los derechos de la película regresaron a Marvel. En diciembre de 1992, Marvel discutió la venta de la propiedad a Columbia Pictures en vano. Mientras tanto, Avi Arad produjo X-Men: la serie animada para Fox Kids. 20th Century Fox quedó impresionada por el éxito de la serie y la productora Lauren Shuler Donner compró los derechos cinematográficos para Fox en 1994 contratando a Andrew Kevin Walker para escribir el guion.
El borrador de Walker tenía al Profesor Xavier reclutando a Lobezno en los X-Men, que consistían en Cíclope, Jean Grey, Hombre de hielo, Bestia, y Ángel. La Hermandad de Mutantes, conformada por Magneto, Dientes de sable, Sapo, Juggernaut y Blob, intentando conquistar Nueva York, mientras Henry Peter Gyrich y Bolivar Trask atacaban a los X-Men con tres Centinelas de 8 pies de alto. El guion se centró en la rivalidad entre Lobezno y Cíclope, así como en las dudas de este último como líder de campo. Parte de la historia de fondo escrita para Magneto lo convirtió en la causa del Desastre de Chernóbil. El guion también presentaba al X-Copter y la Sala de peligro. Walker entregó su segundo borrador en junio de 1994. Laeta Kalogridis, John Logan, James Schamus y Joss Whedon fueron contratados para reescrituras posteriores. Uno de estos guiones mantuvo la idea de que Magneto convertía Manhattan en una "patria mutante", mientras que otro se enfocaba en un romance entre Lobezno y Tormenta. El guion de Whedon presentaba la Sala de Peligro, y concluía con Jean Grey vestida como Fénix. Michael Chabon escribió un tratamiento cinematográfico de seis páginas para Fox en 1996. El cual se centró principalmente en el desarrollo entre los personajes de Lobezno y Júbilo e incluía al Profesor X, Cíclope, Jean Grey, Nightcrawler, Bestia, Hombre de hielo, y Tormenta. Bajo el plan de Chabon, los villanos no habrían sido presentados hasta la segunda película.
Fox consideró a Brett Ratner como director (Ratner dirigiría X-Men: The Last Stand años después) y ofreció la dirección a Robert Rodríguez, pero éste la declinó. Tras el éxito comercial de Mortal Kombat en Estados Unidos, a Paul W. S. Anderson se le ofreció dirigir la película pero Anderson también rechazó la oferta, queriendo alejarse de dirigir otra película con clasificación PG-13 a favor de hacer una película de terror con calificación R; Horizonte Final (1997) Tras el lanzamiento de Sospechosos Habituales (1995), Bryan Singer estaba buscando hacer una película de ciencia ficción y Fox le ofreció Alien: Resurrección (Jean-Pierre Jeunet, 1997, pero el productor Tom DeSanto sintió que Singer era el más apropiado para dirigir X-Men. Para diciembre de 1996, Singer estaba en la posición dirigir la película, mientras Ed Solomon fue contratado para escribir el guion en abril de 1997, y mientras tanto Singer se centro en el rodaje de Verano de corrupción (1998). Fox entonces anunció que la Navidad de 1998 sería la fecha de estreno. A finales de 1997, el presupuesto se fijó en 60 millones de dólares. A finales de 1998, Singer y DeSanto enviaron un tratamiento fílmico a Fox, que creían que era "perfecto" porque tomó "en serio" los temas y las comparaciones entre Xavier y Magneto con Martin Luther King y Malcolm X. Fox, que había proyectado el presupuesto en 75 millones de dólares, rechazo el tratamiento que estimaron que costaría 5 millones de dólares más. Los personajes de Bestia, Nightcrawler, Pyro, y la Sala de peligro tuvieron que ser eliminados antes de que el estudio de luz verde al proyecto. El jefe de Fox, Bill Mechanic, argumentó que esto mejoraría la historia y Singer estuvo de acuerdo en eliminar la Sala de Peligro lo que le permitió concentrarse en otras escenas que él prefería. Elementos de Bestia, particularmente su experiencia médica, fueron transferidos al personaje de Jean Grey y Singer y DeSanto contrataron al guionista Christopher McQuarrie de Sospechosos Habituales y juntos hicieron otra reescritura. David Hayter al mismo tiempo reescribió el guion, recibiendo el crédito de guion en solitario del Gremio de escritores de América, mientras que Singer y DeSanto recibieron crédito por la historia. Y así es como se perpetro la historia tras la creación de una saga que puede gustar más o menos pero sin la que hoy en día se entendería ni existiría el boom de películas sobre superhéroes que nos invade.
A ver, hay que reconocerle su merito a la película, pero también es cierto que en mi memoria tenia mejor recuerdo de ella, no es que sea mala ni mucho menos pero como dijo el crítico Dennis Harvey en Variety “Parece más un flojo capitulo intermedio de una saga épica que un inicio propiamente dicho” y es que no le falta razón, no sé si será por su escasa duración, apenas llega a los 90 minutos sin créditos o porque, pero lo cierto es que tiene un guion bastante justito, apenas nos presenta a los personajes mas allá de Lobezno y un poco de Picara y se centra (de aquella manera) en un plan de Magneto para convertir a diferentes mandatarios mundiales en mutantes para que se pongan de su lado ya que los humanos no están muy por la labor de coexistir con los mutantes. Todo de manera muy simplista y yendo directamente a la acción (y una acción que tampoco es que sea ninguna maravilla porque apenas hay combates cuerpo a cuerpo y en los que hay se ven las costuras de unos actores que por aquel entonces no estaban acostumbrados a rodar escenas de acción) sin dejar apenas tiempo para crear una solida trama argumental que profundice más en la psique de los personajes o en el porqué de su existencia y sus problemas. Aun así, la película se deja ver, tiene unos logrados efectos especiales y no aburre en ningún momento. Se deja ver, si. Pero vista hoy en día se me queda muy corta en todos los aspectos y parece más un quiero y no puedo que una película en toda regla. Para mí, lo mejor de esta primera X-Men es sin duda Rebecca Romjin-Stamos y su interpretación de Mística, se agencia la película en cada plano en el que sale. 5/10
Supergrid (Lowell Dean, 2018)
Película post-apocalíptica de bajo presupuesto dirigida por Lowell Dean, director de las simpáticas WolfCop (2014) y su secuela Anoter WolfCop (2017), escrita por Justin Ludwig y T.R. McCauley que adaptan un argumento de este ultimo.
El argumento nos presenta un Noroeste de Estados Unidos y un Suroeste de Canadá por los cuales se extiende un virus mortal (además de terremotos y demás mierdas típicas del genero) debido a algún tipo de jodienda climática que está convirtiendo a la población en una especie de mutantes debido a los malos haceres (creí entender) de una malvada compañía llamada Sino-Gazam que es la que controla el percal. Pues bien, en este erial de muerte, polvo y destrucción vive Deke (Marshall Williams) que se ve obligado a trabajar para un capo mafioso llamado Lazlo (Jonathan Cherry) transportando mercancías por territorio infectado. Deke, durante su última misión perdió a su hermana y ahora, que debe hacer un último transporte para que lo dejen en paz deberá pedirle ayuda a su hermano Jesse (Leo Fafard), el cual no le tiene en muy alta estima desde la muerte de su hermana.
Bueno, pese a que me ha gustado me esperaba algo más. Tenía claro que estando la peña de WolfCop tras esto podía esperarme un despiporre independiente con mucho encanto, pero esta vez creo que se han querido tomar el asunto demasiado enserio y la jugada no les ha salido del todo bien. Estamos ante un homenaje al cine apocalíptico de Serie B de los años ochenta en toda regla, con vehículos acorazados, motos destartaladas, persecuciones a tiro limpio, vertederos, héroes de pocas palabras y mutantes vestidos con despojos y esto siempre suele funcionar, pero a mí me funciona cuando tiene voz propia y me dice algo que la diferencia (por poco que sea) de la ristra de películas de este estilo que poblaban los videoclubs en a finales de los ochenta. En fin, que si hubiese sido más alocada, violenta y hubiese utilizado la carta del gore más a menudo me hubiese gustado más, aun así, para una noche con ganas de juerga y con unas birras y unas pizzas funciona (si sabes a lo que te enfrentas) a las mil maravillas gracias a una buena ambientación, unas decentes interpretaciones y una trama y un ritmo que no se hacen nada aburridos y que en ningún momento decaen. 6/10

Sesión Doble


Hellboy (Neil Marshall, 2019)
En 2014, seis años después de Hellboy: El ejercito dorado (Guillermo Del Toro, 2008), el creador del personaje, Mike Mignola comenzó a trabajar con el escritor Andrew Cosby en la historia para una nueva película. El proyecto fue pensado inicialmente como una secuela de las películas de Del Toro e incluso se le pidió a este que produjese la nueva entrega, pero Del Toro declino la oferta ya que deseaba dirigir su propio guion para Hellboy III, tras la negativa del director Mexicano, Ron Perlman hizo lo propio y se bajo del barco. Tras este pasaje se decidió seguir adelante sin ellos y el elegido para dirigir la nueva entrega fue Neil Marshall, director de las (para mí) interesantes Dog Soldiers (2002), The Descent (2005), Doomsday (2008) y Centurión (2010). Con la contratación de Marshall se decidió que nada de secuelas, se apostaría por un reinicio de la saga en toda regla, lo que propicio su cambio de nombre, primero tenían pensado llamarla Hellboy: The Blood Queen, pero tras decidir que sería un reboot se quedo en Hellboy y todos tan contentos.
La película se rodo prácticamente entera en Sofia (Bulgaria) exceptuando el clímax final rodado en la catedral de Wells, Somerset (Inglaterra), fue producida a pachas entre Summit Entertainment y Millennium Films y conto con un presupuesto de 50 millones de dólares recaudando a día de hoy (julio de 2019) unos 40 a nivel mundial. Vamos, que si tenían pensado hacer una secuela de este reinicio creo que la llevan clara.
Está protagonizada en sus papeles principales por David Harbour –Quantum Of Solace (Marc Forster, 2008), The Green Hornet (Michel Gondry, 2011), The Equalizer (Antoine Fuqua, 2014) o el televisivo Jim Hopper de Stranger Things-, Ian McShane – Deadwood (2004/2006), Piratas del Caribe: En mareas misteriosas (Rob Marshall, 2011), John Wick (Chad Stahelski y David Leitch, 2014), Milla Jovovich (que según ella su participación en la película se debe única y exclusivamente a su pasión por las televisivas Stranger Things y Deadwood, en las que participaron sus partenaires Harbour y McShane) – El quinto elemento (Luc Besson, 1997), Resident Evil (Paul W.S. Anderson, 2002), Los tres Mosqueteros (Paul W.S. Anderson, 2011), Sasha Lane – American honey (Andrea Arnold, 2016), Ritmos del corazón (Brett Haley, 2018) y Daniel Dae Kim – Perdidos (2004/2010), La caverna maldita (Bruce Hunt, 2005), La serie Divergente: Insurgente (Robert Schwentke, 2015). Este último, Daniel Dae Kim, logro hacerse con el papel tras la renuncia de Ed Skrein, que era el elegido para interpretar a Ben Daimio, pero tras el aluvión de críticas por el blanqueamiento del personaje (en los comics es Japonés-Americano) decidió bajarse del barco, lo que propició que el papel finalmente recayese en Kim. Estaba previsto que Doug Jones hiciese un cameo como Abe Sapien, pero por problemas de agenda debido al rodaje de la televisiva Star Trek: Discovery no fue posible.
El primer Hellboy me gusto bastante, el segundo ya me pareció un poco coñazo y este tercero me ha dejado totalmente indiferente y por momentos (bastantes) me ha aburrido soberanamente. Tiene un guion chapucero que no me ha interesado lo mas mínimo, el personaje de Milla Jovovich se limita a poner caras de mala pero solo consigue que me fije en su escote y el resto de la película me ha parecido muy trillada y todo el rollo de que Hellboy sea descendiente de Arturo y que sea el elegido para empuñar la legendaria Excalibur me ha parecido que sobraba y no venía a cuento (supongo que esto vendrá del comic, pero ni por esas). Al final lo único que me ha gustado ha sido el propio Hellboy y la interpretación de David Habrour, que por lo menos se lo curra dentro de todo este basurero sin gracia, ni épica, ni ningún tipo de desarrollo mínimamente decente. Según Mignola (que se involucro mas en este Hellboy que en los de Del Toro) quería darle un toque más terrorífico alejándolo del tono fantástico y superheroico de las anteriores películas, pero de terrorífico solo tiene la cara de Hellboy que tras verla por primera vez casi me da un sincope de lo feo que es el hijoputa, por lo demás ni terror ni hostias.
La película adapta los comics “The wild hunt” y “The storm and the fury” y nos presenta a un Hellboy que tras perder a un compañero de curro durante una misión empieza a tener serias dudas sobre su papel en todo este percal en el que anda metido, así que se emborracha día si y día también hasta que hace acto de presencia una profecía sobre una bruja (Milla Jovovich) que lleva décadas en el ostracismo bajo un hechizo de Merlín tras ser derrotada por Arturo con su espada Excalibur y que ahora gracias a unos demonios (o algo así) vuelve de su letargo para traer el apocalipsis a la Tierra. Como es sabido, Hellboy, tras dejar atrás sus borracheras se enfrentara a ella con la ayuda de Alice (Sasha Lane), Ben Daimio (Daniel Dae Kim) y su padre el profesor Broom (Ian McShane) mientras suelta chascarrillos y se caga en los humanos y los demonios. 4/10
Hai Phuong (Le Van Kiet, 2019)
Netflix prosigue en su afán por agenciarse todo el resurgir de las artes marciales de la lejana Asia y ahora nos trae (esto hay que agradecérselo, ya que de otra manera seria prácticamente imposible darles un vistazo) esta Hai Phuong, también conocida como “Furie” en el mercado internacional. Estamos ante una producción Vietnamita dirigida, con bastante pericia, todo sea dicho, por Le-Van Kiet, director de entre otras de Dust of Life (2006), Diu Dang (2014) o The Rich Woman (2016) ¿Las has visto? Yo tampoco, pero quedaba bien ponerlo aquí, e interpretada por Ngo Thanh Van (también conocida por Veronica Ngo). La película nos presenta a la Hai Phuong del título, una mujer que tras abandonar a su familia y unirse a un clan mafioso se quedo embarazada y decidió abandonarlos a estos también para no darle una mala vida a su recién nacida hija Mai (Cat Vy). Ahora han pasado diez años y Hai y su hija Mai viven en un pequeño pueblo aislado del mundanal ruido. Hai trabaja recaudando deudas para una mafiosilla local mientras sus remordimientos y mala conciencia por su pasado y por la vida que le está dando a su hija le carcomen por dentro ya que debido a su trabajo su hija es víctima de bullying en la escuela y quiere dejar los estudios para junto a su madre montar una granja de peces y vivir dignamente. Hai pasa un poco del tema hasta que cierto día mientras están de compras en el mercado local su hija es secuestrada por unos maleantes con la intención de ser vendida o extirparle los órganos para venderlos en el mercado negro. A partir de ese momento la tigresa que lleva dentro Hai saldrá a la luz y emprenderá una frenética carrera contra reloj para recuperar a su hija.
La película tira mas por el thriller que por la acción pura y dura, pero eso sí, cuando hay tollinas, las hay de las buenas gracias a sus buenas (y entendibles visualmente) coreografías y al buen hacer de Ngo Thanh Van, que se desenvuelve a las mil maravillas en las artes marciales. A ese punto a favor debemos sumarle una gran fotografía marcadamente diferenciada entre la primera parte de la película donde se nos muestran colores verdes a tutiplén y la segunda parte en la ciudad, donde tiran más de neones y oscuridad. La pega que le podría poner a la película es su guion, demasiado sencillito y facilón y que no se sale de los canones establecidos en el cine de secuestros, demasiado ir de aquí para allí y mucho tiempo perdido para lo que propone el film, si se hubiesen centrado más en la acción pura y sin complejos creo que le hubiese venido de maravilla, pero es lo que hay. Aun así, se deja ver, entretiene lo suyo y Ngo Thanh Van borda su papel, tanto en la parte dramática, como en la física. Habrá que seguirle la pista a esta mujer de cerca, muy cerca. 5/10

miércoles, 24 de julio de 2019

Sesión Doble


Alita: Battle Angel (Robert Rodríguez, 2019)
Película dirigida por el adicto a las enchiladas Robert Rodríguez, basada en el famoso manga GUNNM de Yukito Kishiro, protagonizada en sus principales papeles por Rosa Salazar, Christoph Waltz, Jennifer Connelly, Mahershala Ali, Keean Johnson, Ed Skrein, Jackie Earle Haley, Edward Norton, Michelle Rodríguez y Jeff Fahey. Su guion corre a cargo del propio Rodríguez junto a Laeta Karogridis y James Cameron y su banda sonora pertenece a Junkie XL. La película tuvo un presupuesto de 170 millones y recaudo ha recaudado a nivel mundial a día de hoy unos 400 aproximadamente.
En el año 2563, una catastrófica guerra (llegada a conocerse como "La Caída") ha devastado a la Tierra. Mientras explora los depósitos de chatarra de la Ciudad de Hierro, destruida por la guerra, el Dr. Dyson Ido (Waltz) encuentra el cuerpo (casi destruido pero con un cerebro intacto) de una joven cyborg (Salazar). Ido, que es ingeniero médico-cibernético de profesión, reconstruye y reanima a la cyborg. Ella no se reconoce a sí misma ni recuerda nada de su pasado, por lo que Ido decide nombrarla "Alita" (en honor de su hija ya fallecida). Así arranca esta historia ciberpunk en la que la joven Alita deberá aprender a conocerse a sí misma y a su entorno mientras intenta recordar quién es realmente y todo ello mientras un misterioso y poderoso personaje llamado Nova, mandamás de la única ciudad cielo que queda en pie tras la guerra va tras ella con oscuras intenciones.
Por la enfermiza mente de James Cameron rondaba este proyecto desde hacía años, pero debido a su encarnizada con las secuelas de Avatar tuvo que ceder el testigo a su coleguita Rodríguez y viendo el resultado final fue una pésima idea. A los 10 minutos de película ya me olía a blockbuster del montón, truñero y sin pasión. Se podrá decir que visualmente es muy buena y blablablá, pero lo cierto es que tanto CGI a mi me saca de la película, no hay originalidad detrás de los efectos especiales y todo huele a croma de principio a fin. Lo que con Cameron podría haber sido una apasionante historia ciberpunk, Rodríguez lo convierte en una película de acción hueca y sin alma. En cuanto al guion más de lo mismo, se queda todo en la superficie, sin profundizar aunque sea un poco en el personaje principal, aunque con ese final coitus interruptus que amenaza secuela quien sabe si ahondaran más en la futura segunda parte (si es que la hay). El diseño de producción es muy vistoso pero la sensación de ver algo irreal es constante en pantalla, algo parecido a las precuelas de Star Wars, mucho brilli brilli pero poca sustancia, todo muy falso, al igual que los ciborgs que salen en pantalla. Exceptuando a la propia Alita (casi, casi, logran que me encariñe de ella), que se nota cierto interés en su diseño todos los demás son demasiado falsos y la sensación de estar viendo un videojuego más que una película es constante. Y de los personajes “reales” mejor ni hablar, tanto Christoph Waltz (¿este hombre ha hecho algo bueno mas allá de Malditos Bastardos?) como Jennifer Connelly tienen tan poco papel y con tan poca enjundia que están ahí para dar fuste, llevárselo calentito y poco más. Bueno, Jennifer Connely sale con un picardías en la cama, algo es algo. En resumen, mucho ruido y pocas nueces para una historia que podría haber dado mucho más de si habiéndosela tomado más en serio y no solo pensando en las tollinas y la taquilla. 3/10
All About Nina (Eva Vives, 2018)
Comedia dramática independiente dirigida y escrita por la debutante Eva Vives, producida por Diablo Entertainment, Malibu Films y Candela Films e interpretada en sus principales papeles por Mary Elizabeth Winstead, Common, Kate del Castillo, Chance Crawford, Beau Bridges, Clea DuVall, Jay Mohr y Camryn Manheim.
La trama nos presenta a Nina Geld (Mary Elizabeth Winstead), una cómica de Nueva York con la lengua afilada y propensa a buscarse problemas de todo tipo y particularmente emocionales que tras una relación bastante toxica con un hombre casado decide romper con todo y mudarse a Los Ángeles para intentar conseguir una audición en “Comedy Prime” e intentar triunfar en el mundo del Stand-up. Pero en Los Ángeles conocerá a Rafe (Common), un contratista con el que empezara una relación que le hará enfrentarse cara a cara a todas sus creencias y traumas del pasado.
A ver, vaya por delante que siento un profundo amor platónico por Mary Elizabeth Winstead desde hace años así que todo lo que ella hace me gusta. Dicho esto, creía que iba a encontrarme con una película más centrada en la comedia y el mundo del Stand-up pero resulta que es mucho más dramática que cómica la dichosa película y pese a que se regodea demasiado (para mi gusto) en el drama me ha ido ganando minuto a minuto, básicamente, eso sí, por la potente interpretación (me da igual no ser objetivo) de Winstead, que funciona a las mil maravillas en los momentos más dramáticos del film (esa revelación final), como en los mas cómicos en los que borda sus monólogos frente al micro. Interesante. 6/10

domingo, 14 de julio de 2019

Sesión Doble


What´s Love Got To Do With It (Brian Gibson, 1993)
Entretenido biopic dirigido por Brian Gibson -director de la interesante Coacción a un jurado (1996)- con guion adaptado por Katie Laner basado en la autobiografía “I, Tina” de Tina Turner y Kurt Loder, fotografía a cargo de Jamie Anderson y una banda sonora compuesta por Stanley Clarke. La película, producida por Touchstone Pictures, se rodo entre México, El paso (Texas), Los Ángeles (California), Chicago (Illinois), Londres, Nueva York, Saint Louis (Missouri) y Nutbush (Tennessee), conto con un presupuesto de 15 millones de dólares y recaudo unos 40 en los Estados Unidos. Está protagonizada en sus papeles principales por Angela Bassett (Que quiso conocer en persona a Tina Turner para que supiese quien iba a interpretarla y la cual nada más verla exclamo ¡Es perfecta!), en un papel para el que se presentaron entre otras Halle Berry, Robin Givens, Pam Grier, Vanessa Williams, Janet Jackson y Whitney Houston (que estuvo a punto de agenciárselo pero que por estar en esos momentos embarazada tuvo que renunciar) y por Laurence Fishburne, que rechazo el papel hasta en cinco ocasiones y que solo acepto cuando supo que Angela Bassett sería su partenaire.
La película nos cuenta los inicios de Anna Mae Bullock (nombre real de Tina) en su Nutbush natal pasando por su “descubrimiento” por parte de Ike Turner (reputado músico y compositor en esos momentos) y su unión profesional y personal que le traerían a Tina tanto éxitos en el plano musical como tragedias en el personal hasta su separación y el posterior lanzamiento de su carreara en solitario con el hit “What´s love got to do whit it”.
A ver, la película es entretenida pero a rasgos generales se me ha quedado un poco corta en cuanto a dramatismo y por momentos me ha parecido algo naif (según Tina a ella le hubiese gustado que la película contase con mas momentos dramáticos pero los productores no quisieron arriesgarse ya que pensaron que el público no se creería tanta tragedia junta). mas que un biopic sobre Tina Turner, es un biopic sobre Ike y Tina ya que se centra totalmente en la turbulenta relación entre los dos y los continuos maltratos (algunos de los que salen en la película los negó en propio Ike Turner en su autobiografía “Taking back my name”) a los que se vio sometida por su celoso y posesivo marido, dejando de lado el posterior éxito de Tina en solitario. Pero aun así la película vale la pena, es muy noventera, pero vale la pena, sobre todo gracias a una buena ambientación y vestuario, unas potentes canciones (regrabadas por la propia Turner para la película) y por encima de todo las interpretaciones de un gran Laurence Fishburne (nominado al Oscar ese año) y el cual canta todas sus partes musicales de la película y por una deslumbrante Angela Bassett (también nominada al Oscar) que en los números musicales se mete en la piel de Tina Turner y parece que sea ella logrando una imitación física en cuanto a imagen, gesticulaciones y movimientos perfecta. En fin, que la película esta guapa, tiene buenas interpretaciones y temazos musicales y pese a que en algunos momentos el tufillo a telefilm apeste un poquito, vale la pena verla por conocer un poco más los inicios de Tina y su carrera hacia el éxito. 6/10
Vampire In Brooklyn (Wes Craven, 1995)
Maximillian (Eddie Murphy) es el ultimo de un largo linaje de vampiros descendientes de Nosferatu que tras quedarse solo y viendo que un vampiro solitario es carne de cañón decide emprender un viaje hacia Brooklyn (Nueva York) para buscar a una mujer, Rita Veder (Angela Bassett), que aunque ella no lo sabe es medio humana, medio vampira, para convertirla en su compañera para el resto de la eternidad.
Intento descafeinado de hacer una comedia de terror por parte de un Wes Craven que venía un año antes de rematar sus saga de Freddy Krueger con La nueva pesadilla de Wes Craven (1994) y que lo petaría un año después con Scream: vigila quien llama (1996), pero que con esta Vampire in Brooklyn se quedo a medio gas.
La película fue rodada entre Brooklyn y los estudios de la Paramount Pictures en Los Ángeles, tuvo un presupuesto de 20 millones de dólares y pese a petarlo en su estreno durante las fiestas de Halloween, su recaudación a nivel mundial tan solo ascendió hasta los 28 millones de dólares, convirtiéndose en un fracaso como la copa de un pino y en uno de los últimos clavos sobre el ataúd de Eddie Murphy que ya venía añadiendo clavos desde hacía unos años con ramplonerías como Su distinguida señoría (Jonathan Lynn, 1992), Boomerang (Reginald Hudlin, 1992) o Superdetective en Hollywood 3 (John Landis, 1994) y que salvo honrosas excepciones como El negociador (Thomas Carter, 1997), Bowfinger: el pícaro (Frank Oz, 1999) o Shrek (Andrew Adamson, Vicky Jenson, 2001) hicieron que perdiera mi fe en uno de los actores que mas horas de disfrute me había dado en mi cinéfila vida.
Por lo visto Eddie Murphy no tenía muchas ganas de rodar esta película, pero tenía un contrato exclusivo con la Paramount (contrato que incluyó Limite 48 Horas o Superdetective en Hollywood) y acepto rematar dicho contrato a cambio de que Paramount liberase los derechos de El profesor chiflado y así Murphy poderse hacer con el ansiado por el papel en el remake del clásico de Jerry Lewis. La película está basada en un argumento del propio Murphy y escrita por tres novatos en el tema, hecho que explica lo hueco del guion que partiendo de una interesante premisa se queda en nada, un conjunto de escenas presuntamente cómicas y otras ligeramente “terroríficas” que ni aportan nada ni van a ningún sitio y es que este intento de homenaje al Blaxploitation y al cine de terror clásico se queda a medio gas en todos sus frentes; de cine de terror clásico solo tiene la ambientación nocturna y la profusión de humos y nieblas y de Blaxploitation, salta a la vista, todo el reparto principal está compuesto por negros. A mí, como película de terror no me funciona nada (mas allá de cierta atmosfera) y como comedia tan solo me funcionan el dúo secundario formado por Kadeem Hardison y John Witherspoon, que interpretan a dos completos tarados que no paran de soltar chistes malos, improperios, rajadas e insultos cada vez que aparecen en pantalla. Por lo demás, la interpretación de Eddie Murphy no está mal, pero no me dice nada. En su momento, cuando vi la película de estreno tampoco me gusto, este no era el Murphy que a mí me gustaba y viéndola ahora me ha pasado lo mismo, me gusta más el Murphy que interpreta otros papeles en la película (el predicador o Guido) que cuando interpreta al vampiro protagonista. Así que aparte de quedarme con Hardison y Witherspoon, me quedo con la maravillosa Angela Bassett, que, esta sí, me sigue gustando como cuando vi el estreno allá por el lejano 1995. 4/10

sábado, 6 de julio de 2019

Sesión Doble


On The Waterfront (Elia Kazan, 1954)
Película norteamericana del año 1954 dirigida por el director griego-estadounidense Elia Kazan -Un tranvía llamado deseo (1951), Esplendor en la hierba (1961)-, escrita por Budd Schulberg y protagonizada en sus papeles principales por Marlon Brando, Eva Marie Saint, Karl Malden, Lee J. Cobb, Rod Steiger y Pat Henning. La película está considerada una de las mejores obras de Elia Kazan, ha sido incluida frecuentemente entre las mejores películas Americanas además de ser preservada en el archivo de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos y en su día fue galardonada con ocho Oscars de la academia; Mejor Película, Mejor Director (Elia Kazan), Mejor Actor (Marlon Brando), Mejor Actriz de Reparto (Eva Marie Saint), Mejor Guion original (Budd Schulberg), Mejor Montaje (Gene Milford), Mejor Dirección Artística (Richard Day) y Mejor Fotografía (Boris Kaufman), además de ser nominada también a Mejor Actor de Reparto (Karl Malden, Rod Steiger y Lee J. Cobb) y Mejor Banda Sonora (Leonard Bernstein). Tuvo un presupuesto de casi un millón de dólares y recaudo 10 millones convirtiéndose en un éxito de taquilla y critica.
Bueno, hacia siglos que no veía esta peli, tan solo recordaba la presencia de Brando así que era hora de volver a ella y tras verla de nuevo solo puedo decir que es un jodido peliculón. La trama nos presenta a Terry Malloy (Marlon Brando) un joven a punto de entrar en la treintena que tuvo su momento de gloria como boxeador pero su carrera se fue a pique tras caer abatido por un contrincante. Ahora, Terry trabaja en los muelles de Nueva York como estibador, trabajo que le consiguió su hermano Charley (Rod Steiger), mano derecha de Johnny Friendly (Lee J. Cobb), mafioso local que controla el sindicato y los muelles. Cierto día Terry es utilizado para matar indirectamente a un trabajador que harto de la mafia portuaria iba a declarar en un juicio contra ellos. Tras su muerte, Terry conoce a Edie Doyle (Eva Marie Saint), hermana del fallecido, hecho que le lleva a enamorarse poco a poco de ella y a empezar un profundo cambio que lo lleva a arrepentirse de su vida pasada. Poco a poco se irá dando cuenta gracias a Edie y a la ayuda y perseverancia del párroco local Barry (Karl Malden) de lo nocivo que es para los trabajadores del muelle y la gente de Nueva York la presencia de la mafia en el, así que Terry decidirá romper el pacto de silencio de los mafiosos para declarar como testigo del asesinato y poner entre rejas a Friendly, para ello tendrá que enfrentarse además con su hermano Charley, que no ve con buenos ojos que Terry testifique y lo tomen por una rata.
Hay gente que ve en esta película una especie de apología de la delación en la que Kazan se estaría curando en salud tras su patética actitud durante el maccarthysmo (si no sabes lo que es, date un voltio por google que yo paso de explicarlo) pero como esto es un blog de cine (entendido como entretenimiento) solo me voy a centrar en la película en si como experiencia visual y sensitiva que para politiqueo ya esta Ferreras con sus movimientos eólicos de manos y como película en si a mí me parece una obra imprescindible con un Marlon Brando currándose una interpretación forjada en hierro y fuego candente y un guion solido y pétreo que te va metiendo de lleno tanto en la historia de los muelles y los estibadores de Nueva York como en el cambio que se produce en la mente del personaje de Brando. Un clasicazo en toda regla. 8/10
Pet Sematary (Dennis Widmyer y Kevin Kölsch, 2019)
Rutinario e insulso remake de la película de mismo nombre de 1989 y basada a su vez en el libro homónimo de Stephen King (según el propio King, la única de sus adaptaciones que le ha aterrorizado) dirigido a cuatro manos por Kevin Kölsch y Dennis Widmyer, con guion de Dave Kajganich y Jeff Buhler, una banda sonora compuesta por Christopher Young, que ya compuso otra adaptación de King, La mitad oscura (George A. Romero, 1993), producida por Paramount Pictures junto a Alphaville Films, Di Bonaventura Pictures y Room 101, fue rodada entre Montreal y Saint-Lazare (Canadá) desde el 18 de junio de 2018 hasta el 11 de agosto de ese mismo año y conto con un presupuesto de 21 millones de dólares recaudando a día de hoy (julio de 2019) unos 112 a nivel mundial por lo que podemos vaticinar que seguramente habrá secuela.
La película está interpretada en sus principales papeles por Jason Clarke (La noche más oscura, Terminator: Génesis, Everest), John Lithgow (Máximo riesgo, The Crown, El origen del planeta de los simios), Amy Seimetz (Tu eres el siguiente, Upstream color, Alíen: Covenant) y Jeté Laurence (The Americans, Damsel, Sneaky Pete).
El doctor Louis Creed (Clarke) se muda con su mujer Rachel (Seimetz) y sus dos hijos pequeños de Boston a un pueblecito de Maine para vivir una vida más tranquila y poder pasar más tiempo en familia. Todo va a las mil maravillas hasta que un día el gato de la familia (Church) aparece atropellado en medio de la carretera. Para no crearle un trauma a la pequeña Ellie (Jeté Laurence), el vecino de los Creed, Jud (John Lithgow) decide enseñarle a Louis un cementerio que hay escondido dentro del bosque del cual dice el folklore local que quien sea enterrado allí, volverá a la vida. Dicho y hecho, ante el asombro de Louis el gato revive y vuelve a sus vidas, pero no es oro todo lo que reluce y a partir de ahí se desencadenara una tormenta sobre los Creed que acabara con la armonía familiar.
La verdad es que no tenía ninguna esperanza puesta en este innecesario remake, pero aun así decidí darle un tiento y la experiencia ha sido desoladora. Me ha parecido un autentico coñazo en el que apenas pasa nada hasta su último tercio con lo que el aburrimiento se ha extendido durante casi ochenta minutos de metraje gracias a una dirección convencional y con el piloto automático puesto. El supuesto descenso a la locura del padre de familia ni esta ni se le espera, las motivaciones de los personajes principales o del porque de ese cementerio son de chichinabo, el guion no profundiza en nada y para colmo de terror no tiene nada esta película que esta cargadita de clichés, lugares comunes y las típicas y deleznables subidas de volumen para intentar acojonar al personal (¿Qué pasa un camión? Pues subimos el volumen, ¿Qué se cierra una puerta? Más de lo mismo), si a eso le sumamos un final estúpido y ridículo tenemos como resultado una aburrida basurilla que ni siquiera llega a entretener y en la que lo único digno de mención es la presencia de los solventes Clarke y Lithgow. 2/10