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jueves, 10 de agosto de 2017

Love, Cheat & Steal (1993)


Título Original: Love, Cheat & Steal
Título Traducido: Amor, Mentiras y Traición
Año: 1993
Duración: 96 Minutos
Director: William Curran
Guion: William Curran
Música: Dan Wool
Fotografía: Kent L. Wakerford
Reparto: Eric Roberts, John Lithgow, Madchen Amick, Richard Edson, Donald Moffat, David Ackroyd, Dan O´Herlihy, Jason Workman, Claude Eral Jones, Danny Trejo.
Productora: Motion Picture Corporation of America / Showtime Networks
Género: Thriller
Sinopsis: Reno, delatado por su esposa, harta de seguirle en sus fechorías, ha ido a la cárcel. Después de siete años encerrado, consigue huir junto a su compañero de celda. Su antigua mujer es ahora una dama respetable casada con Paul, un banquero con graves problemas económicos y legales. Reno se presenta en casa de Paul y se hace pasar por hermano de su esposa, que no se atreve a desenmascararle.

Reno Adams (Eric Roberts) es un ladrón de bancos de gatillo fácil que lleva siete años pudriéndose en prisión desde que la que fuese su mujer y compinche, Lauren (Madchen Amick), le traicionase y vendiese a la policía ya que estaba harta de la vida que llevaban y solo veía en su futuro la muerte o la cárcel. Reno lleva todo ese tiempo entre rejas con una única idea en la cabeza; escapar para encontrar a Lauren y hacerla pagar por traicionarle. Cierto día, Billy (Richard Edson), compañero de celda de Reno le enseña un recorte de periódico a Reno en el que sale Lauren, resulta que esta ha rehecho su vida y se acaba de casar con Paul Harrington (John Lithgow), un banquero de California que ha regresado a su pueblo natal para ayudar a su padre Frank (Donald Moffat) con los asuntos del banco. 
Pues bien, Reno y Billy se fugan de la prisión y acuden al hogar de los Harrington donde Reno se hace pasar frente a Frank por Donald, el supuesto hermano de Lauren al que hace años que no ve, Reno tiene intención de amargarle la vida a Lauren pero sabiendo que Paul dirige un banco cambia de idea y decide aplazar lo de joderle la vida a Lauren para atracar el banco chantajeándola con contarle a Paul quien es realmente y destruir su nueva vida de cuento de hadas si no le sigue el juego y le ayuda a conseguir los códigos de la cámara de seguridad del banco. Poco a poco Paul ira sospechando de Reno y a ese problema se le suma que los accionistas del banco están lavando dinero del narcotráfico y quieren que Paul se una a ellos o le darán matarile. 
Con estos ingredientes arranca este thriller (de titulo demasiado facilón y descriptivo) psicológico con intento de cine negro y suspense de aspecto televisivo dirigido y escrito en 1993 por William Curran (en la que fue su primera y última peli) y que tiene su principal reclamo en el trío protagonista; un John Lithgow siempre eficiente (aunque aquí algo desaprovechado) que venía de petarlo en esa obra maestra del cine de acción llamada Máximo Riesgo (Renny Harlin, 1993), una guapísima Madchen Amick recién salida de la televisiva Twin Peaks y que no lo hace nada mal como femme fatale y un Eric Roberts (demasiado monótono, pero aun así con carisma) que estaba más o menos en el candelero tras protagonizar la grandísima El tren del infierno (Andrey Konchalovskiy, 1985) y la videoclubera Campeón de campeones (Robert Radler, 1989), como curiosidad decir que Danny Trejo (aquí acreditado como Trajo) tiene un pequeño papel como extra. 
La película entretiene (de aquella manera) si la pillas una noche de insomnio a altas horas de la madrugada y no tienes nada mejor que hacer, pero de ahí no pasa. Arranca construyendo una interesante trama de tensión entre los tres personajes principales, pero pronto empiezan a aparecer los clichés, los giros de guion manidos, las putadas cruzadas de baratillo y demás movidas del genero, que están bien si están bien armadas, pero este no es el caso. Un buen thriller necesita algo más que personajes estereotipados, un tono oscuro y algo de erotismo soft, necesita tener cierta lógica en su conjunto y esta brilla por su ausencia, los trucos de guion se ven a la legua y a los diez minutos ya sabes más o menos como va a acabar todo pese a que el director intente engañarte cada dos por tres. Una lástima desperdiciar un elenco tan interesante con un guion y una realización tan simples y faltos de garra. En resumen, una trama mil veces vista (el típico trío con engaños), demasiado convencional, con una realización plana y desganada y un guion que hace aguas, insulso y carente de interés. Olvidable.

4/10


 

lunes, 7 de agosto de 2017

The Reef (2010)

Título Original: The Reef
Título Traducido: El Arrecife
Año: 2010
Duración: 84 Minutos
País: Australia
Director: Andrew Traucki
Guion: Andrew Traucki
Música: Rafael May
Fotografía: Daniel Ardilley
Reparto: Andrienne Pickering, Zoe Naylor, Gyton Grantley, Damian Walshe-Howling, Kieran Darcy-Smith
Productora: Lightning Entertainment
Género: Thriller / Drama
Sinopsis: Un grupo de amigos se encuentra navegando por la gran barrera de coral "Great Barrier Reef", el arrecife de corales más grande de todo el mundo en Australia, pero su embarcación vuelca y deciden nadar hasta la costa todos juntos... cuando un tiburón blanco les empieza a perseguir.

Película Australiana producida, escrita y dirigida por Andrew Traucki -Black Water (2007), La Jungla (2013)- , rodada íntegramente en aguas Australianas (Fraser island, Port Lincoln, Bowen, Hervey Bay y la Gran Barrera de Coral), contó con un presupuesto de 3.5 millones, está protagonizada por Damian Walshe-Howling, Gyton Grantley, Adrienne Pickering, Zoe Naylor y Kieran Darcy-Smith y está basada en hechos reales ocurridos en aguas Australianas en 1983 en el que tres personas fueron asediadas por un tiburón tigre tras hundirse su barco. 
Bueno, por lo que se ve al bueno de Andrew Traucki o no le gustan los animales o le dan asco los turistas y quiere que los potenciales viajeros que tengan pensado ir a Australia se lo piensen mejor ya que si en su anterior Black Water se cebaba sitiando a los personajes frente a unos cocodrilos en esta The Reef le toca el turno a los tiburones. La Película nos presenta a Luke (Damian Walshe-Howling), un joven cachitas Australiano que trabaja llevando veleros de un puerto a otro. Su último encargo es llevar una de estas embarcaciones de recreo hasta Indonesia y aprovechando el tema invita al viaje a su coleguita Matt (Gyton Grantley), la novia de este, Suzie (Adrienne Pickering) y la hermana, Kate (Zoe Naylor), que en el pasado fue pareja de Luke (y ya se sabe; donde hubo fuego, quedan rescoldos). Al viaje también se suma Warren (Kieran Darcy-Smith), un compañero de curro de Luke. 
Pues bien, los cinco salen con el velero destino Indonesia y van haciendo escalas en islitas desiertas para explorar y darse baños en las cristalinas aguas, pero en una de esas escalas la marea empieza a bajar rápidamente y tienen que salir a toda leche antes de que el velero encalle pero al poco tiempo chocan contra un arrecife y el barco se va a pique. Tras sopesar sus opciones (cuentan con una baliza, pero de corto alcance) Luke decide que lo mejor es nadar al hacia el norte e intentar llegar a la isla de Tortuga que está a unos 10 kilómetros. Warren, que conoce esas aguas y sabe que están infestadas de tiburones se niega y decide quedarse en el velero (que esta boca abajo) y esperar a que alguien le rescate, pese a los intentos de Luke de que no lo haga ya que la marea le lleva mar adentro, este sigue en sus trece y se queda, Matt y Suzie deciden seguir a Luke, Kate decide quedarse con Warren pero cuando ve que los demás se alejan le entra cosilla y emprende el viaje a nado con ellos. Tras unos buenos largos empieza el follón cuando divisan a un enorme tiburón que empieza a revolotear sobre ellos. 
A partir de ahí pues lo de siempre en este tipo de películas sobre ataques de tiburones; mucho plano-contraplano de los náufragos y el tiburón, mucha visión submarina de piernas en continuo movimiento, mucha aleta de fondo surcando las inmediaciones y demás parafernalia del genero. Y, es que ya se sabe, estas películas juegan a su favor con el miedo que por norma general nos dan los tiburones (y no digas que a ti no, querido lector, porque no tienes huevos a ponerte en la playa con la tablet o el móvil la peli de Tiburón de Spielberg y luego darte un baño) y solo por eso ya consigue que te pongas en situación y en tensión, aunque claro, luego el guion hace aguas (nunca mejor dicho) y todo se va a pique (nunca mejor dicho de nuevo). En fin, la película se deja ver (una y no mas), pero no es gran cosa, el planteamiento inicial es poco original y su desarrollo tres cuartas partes de lo mismo, la película es muy parecida a Open Water (Chris Kentis, 2003), solo que en esa era una parejita la que flotaba a la deriva y en esta son cuatro los personajes (estereotipados) que sufrirán las acometidas del tiburón con el único propósito de llegar vivos a los títulos de crédito finales. En cuanto a los personajes, no me las quiero dar de guay pero desde el momento en el que empiezan a nadar y aparece el tiburón ya sabía quién iba a morir y quien no y el orden exacto de defunción, por lo menos (alerta spoiler) la que consigue llegar al final de la película es Zoe Naylor, que desde su irrupción en pantalla me había hecho tilín y he podido disfrutar de su belleza durante la hora y veinte de metraje que dura la película, pese a que es ponerse el neopreno e irse mis expectativas onanistas por la borda. Por supuesto, nada más finalizar esta he ido corriendo (como buen pajillero) a google para saber (y ver) mas de esta hermosa mujer. En resumen, una película previsible, con poca tensión y que no aporta nada nuevo al género, a los amantes del mismo puede que os guste, a mi ni fú ni fá, no me ha dicho gran cosa y pese a su corta duración me ha aburrido en ciertos momentos, además no hace mucho que vi The Shallows (Jaume Collet-Serra, 2016) y pese a que es una fantasmada la disfrute muchísimo mas que esta.

3.5/10
 

miércoles, 2 de agosto de 2017

Navy Seals (1991)


Título Original: Navy Seals
Título Traducido: Navy Seals, comando especial
Año: 1991
Duración: 118 Minutos
País: Estados Unidos
Director: Lewis Teague
Guion: Gary Goldman, Chuck Pfarrer
Música: Sylvester Levay
Fotografía: John A. Alonzo
Reparto: Charlie Sheen, Michael Biehn, Joanne Whalley-Kilmer, Dennis Haysbert, Rick Rossovich, Bill Paxton, Cyril O´Reilly, Paul Sanchez.
Productora: Metro-Goldwyn-Meyer
Género: Acción
Sinopsis: El teniente James Curran, un oficial naval muy profesional, encabeza el pelotón de los Navy Seals, un comando americano de élite. La próxima misión de los Seals es destruir los misiles antes de que los utilice el líder del grupo radical Al Shuhada. Los Seals tienen hasta el amanecer para cumplir su casi imposible misión. 
 
En 1962, el presidente Kennedy creó una unidad de fuerzas especiales de elite para enfrentarse al enemigo en su propio terreno, a estos soldados, expertos en operaciones por tierra, mar y aire, se les conoce como; (¡Tachaan!) Navy Seals. 
Así arranca, tras unos chulísimos títulos de crédito en los que de fondo se oyen comunicaciones militares, este clásico de mi infancia videoclubera. Y es que a rebufo de Top Gun (Tony Scott, 1986) nos llego en 1990 esta nueva oda propagandística y reclutadora sobre las fuerzas especiales de los Estados Unidos dirigida por Lewis Teague, que tras las interesantes Cujo (1983), La joya del Nilo (1985), Kamikaze Detroit (1989) y esta, cayó en el sumidero de las películas para televisión. 
La película cuenta con un guion de Chuck Pfarrer -guionista también de la excelsa Blanco Humano (John Woo, 1993)- y Gary Goldman -autor del libreto de esa obra maestra llamada Golpe en la pequeña China (John Carpenter, 1986)-, una banda sonora muy del rollo Top Gun (again) compuesta por Sylvester Levay, compositor también de Frio como el acero (Craig R. Baxley, 1991) o Hot Shots! (Jim Abrahams, 1991) y cargadita de temazos aoreros como el Strike Like Lightining, producido por Giorgio Moroder e interpretado por Mr.Big, The Boys Are Back in Town de Thin Lizzy versionado por Bon Jovi, Hangin´ on My Hip de Lou Gramm o I Dont Want to Say Goodbye de Planet 3, está producida por la mítica Orion Pictures (Excalibur, Terminator, Robocop, Tira a mamá del tren, Platoon, El silencio de los corderos) e interpretada en sus principales papeles por Charlie Sheen, que venía de petarlo en Platoon (Oliver Stone, 1986), Wall Street (Oliver Stone, 1987) y en esa obra maestra injustamente despreciada que fue -y sigue siendo- Arma Joven (Christopher Cain, 1988), Michael Biehn, que estaba en la cresta de la ola tras el éxito de Terminator (James Cameron, 1984), Aliens, el regreso (James Cameron, 1986) y Abyss (James Cameron, 1989) y el cual se refirió a esta Navy Seals como "La peor experiencia de mi vida", Rick Rossovich, uno de los cachitas de Top Gun (Tony Scott, 1986), Bill Paxton, que también venia de la cantera de Terminator y Aliens, Dennis Haysbert (que llego a presidente en la serie 24), Joanne Whalley-Kilmer, que venía de enamorarme con su melena roja en Willow (Ron Howard, 1988) y durante el rodaje de esta peli se caso con Val Kilmer y Cyril O´Reilly y Paul Sánchez que son dos medianías pero que aquí cumplen con su cometido y como anexo a modo de curiosidad para los amantes de Perdidos (Lost) decir que en una secuencia aparece Titus Welliver (el hombre de negro) haciendo de redneck al cual se enfrenta el personaje de Charlie Sheen en una trifulca de bar. 
La peli tuvo un presupuesto de unos 21 millones de dólares y recaudo en los Estados Unidos unos 25 (no fue un gran éxito de taquilla pero sí que lo peto posteriormente con la edición en VHS) y fue rodada entre Estados Unidos, Andalucía y Murcia, que sirvió para recrear Beirut. Y como curiosidad final decir que en las notas de producción hay agradecimientos para el Ministerio de Defensa Español, supongo que les prestarían apoyo logístico o vete tú a saber. Y, ¿Que nos cuenta la peli? Pues sencillito y al pie que estamos ante un mero, pero muy apreciable entretenimiento de acción de la vieja escuela. Tras un rescate en el Mediterráneo que acaba como el rosario de la aurora, la tripulación de un helicóptero militar americano es secuestrada por Ben Shaheed (Nicholas Kadi), un terrorista perteneciente a la organización Al Shudadah, así que los capos del pentágono mandan a un comando de duros y aguerridos Navy Seal (con el nombre en clave de Mal Karma ¡Ouh yeah!) dirigido por el teniente James Curran (Michael Biehn) y secundado por el pirado y amante de la adrenalina teniente Hawkins (Charlie Sheen) para rescatarlos, durante la misión se lía un pifostio del copón, la palma uno de los rehenes y descubren que los terroristas tienen un arsenal de misiles Stinger, pero entre las prisas por sacar a los rehenes y el intenso fuego enemigo el comando no puede destruirlos, así que al volver a su base y tras unas reuniones con inteligencia y con el pentágono deciden que hay que encontrar dichos misiles y darles matarile, para ello el teniente Curran pedirá ayuda a una periodista llamada Claire Varrens (Joanne Whalley-Kilmer) que es medio Libanesa y goza de buenos contactos en la zona. Por supuesto la chispa saltara entre ellos, pero aquí eso es lo de menos ya que estamos ante una peli de acción fascista, en el buen sentido (imprescindible en las buenas pelis de acción) y lo que interesa es ver al comando de los Seals en plena juerga de tiros, casquillos, explosiones, chascarrillos y testosterona. 
Por ahí dicen que el paso del tiempo no le ha sentado nada bien, pero a mí me sigue pareciendo igual de entretenida que cuando la alquilaba sin descanso y me funciona a las mil maravillas, cierto es que bebe mucho de Top Gun en algunas escenas (cuando van a saltar en paracaídas sobre Beirut) y que no le podemos pedir peras al olmo, vamos, que tampoco hay mucho donde rascar en cuanto a guion. Pero aun así, la película tiene entidad propia, sus justas dosis de drama (facilón) pero resultón y sobretodo buenas escenas de acción, una ambientación muy lograda y sus dosis de humor gracias al personaje de Charlie Sheen. Si eres un amante del cine de autor iraní ni se te ocurra verla, pero si en tus tiempos mozos te molaban las pelis de acción, las echas de menos y por cualquier cosa se te paso ver esta, no lo dudes, fijo que, pese a no ser una de las grandes del género, te hace pasar un buen rato. ¡Hooyah!

6/10 

martes, 25 de julio de 2017

Batman: The Killing Joke (2016)


Título Original: Batman: The Killing Joke
Título Traducido: Batman: La Broma Asesina
Año: 2016
Duración: 72 Minutos
Director: Sam Liu
Guion: Brian Azzarello (Comic: Alan Moore)
Música: Kristopher Carter, Michael McCuistion, Lolita Ritmanis
Productora: DC Entertainment / Warner Bros. Animation / Warner Premiere
Género: Superhéroes
Sinopsis: Una noche lluviosa Batman llega al Asilo Arkham para hablar con Joker. Pero cuando llega a su celda, se da cuenta de que el que está ahí es un impostor, y que el real ha escapado y anda suelto por Gotham. Adaptación animada del cómic homónimo, uno de los más laureados de la historia del medio. 

Película de animación dirigida por Sam Liu -Batman contra Drácula (2005), Batman: año uno (2011), La Liga de la Justicia contra los Jovenes Titanes (2016)-, producida por Warner Bros Animation, basada libremente en la novela grafica del mismo nombre de Alan Moore y Brian Bolland, escrita por Brian Azzarello e interpretada -las voces originales- por Mark Hamill, Kevin Conroy, Tara Strong y Ray Wise. 
La película se estreno en la Comic-Con de San Diego el 22 de julio de 2016 y aunque en principio estaba previsto su estreno directamente en video la película fue lanzada simultáneamente para cines y mercado domestico. 
La trama nos presenta dos historias que confluyen en un final apoteósico, por una parte tenemos a Batgirl, la hija del comisario Gordon que lleva ya tres años trabajando con Batman en la lucha contra el crimen, pero cierto día se topan con un sociópata de manual llamado Paris que harto de los desmanes de su tío y jefe mafioso decide acabar con su vida para convertirse en el jefe del cotarro. Batgirl, que va un poco a su puta bola intenta atraparlo por su cuenta con la mala suerte de que el tal Paris acaba obsesionado con ella. Batman, viendo que el asunto se está convirtiendo en algo personal y temiendo por la vida de su compañera decide apartarla del caso y dejar de considerarla su compañera de fatigas, a Batgirl esto le sienta como un tiro, mas aun en ese preciso instante ya que a pesar de la distancia emocional entre ambos por fin habían mantenido relaciones sexuales y ella creía que el hombre murciélago por fin se abriría ante ella, pero no. En fin, que mientras estos dos están a lo suyo con su tira y afloja se nos cuenta mediante flashbacks la historia del Joker, de cómo años atrás, antes de convertirse en una mente criminal su mujer tuvo un trágico accidente en el que murieron ella y el bebe que esperaban y como ese hecho lo llevo a la locura absoluta y a convertirlo en una mente maestra del crimen tras juntarse con unos mafiosos locales. En la actualidad el Joker a logrado escapar del manicomio de Arkham y solo tiene un propósito, desatar el caos y demostrar que cualquiera que pase por una tragedia o tenga un mal día como el que paso él puede acabar igual de zumbado que el. Para ello secuestrara al comisario Gordon y de paso intentara asesinar a su hija Barbara (Batgirl), como no podía ser de otra manera Batman acudirá al rescate y de paso inflara a hostias al Guasón. 
Bueno, la novela grafica de Alan Moore creo que está considerada una obra maestra del genero, yo no la he leído así que ni voy a comparar los productos ni a sentar cátedra o pontificar, tan solo diré mi opinión basándome únicamente en lo que he visto y a mí me ha parecido una película bastante entretenida, con una historia muy potente pero muy mal aprovechada, Podría haber dado mucho mas de si centrándose mas en los aspectos psicológicos y dramáticos de los personajes y dejando de lado ciertas tramas de acción que no van a ningún lado. Aun así, la película me ha entretenido y no se me ha hecho para nada larga o cansina. Así que si os gustan los comics de Batman y las pelis de animación no dudéis en darle un vistazo.

5.5/10